La confesión de dos de los tres acusados por el crimen de Axel Rico, en junio de 2014, además de la declaración de la madre del supuesto autor material complicó a los imputados.
La madre no titubeó a pocas horas de la trágica noche del 3 de junio del año pasado cuando decidió entregar a su hijo a la Justicia. Ayer tampoco dudó a la hora de involucrar no sólo a su hijo sino a los amigos de éste como presuntos autores de la muerte de Axel Rico, el chico de 17 años asesinada de un puntazo en la espalda al resistirse al robo de su teléfono celular.
Griselda Agüero, madre de “Luquitas”, fue una de las testigos trascendentes de la primera audiencia del juicio con jurados populares que se ventila en la Cámara Sexta del Crimen.
La mujer, ante el tribunal presidido por el doctor Julio Guerrero Marín, sostuvo que su hijo le había confesado que «nos mandamos una macana».
«Le metimos un puntazo a un chico», recordó que le contó su hijo esa noche, y que a la mañana siguiente escuchó en las noticias sobre la muerte de Rico, por lo que decidió entregarlo a la justicia.
En el inicio del debate, que tiene como acusadora a la fiscal María Inés Ferreyra y como querellante al abogado Sebastián Lascano, el acusado L.M., con 17 años cuando ocurrieron los hechos, había dicho que «me hago cargo» de los hechos, agregando que «fue en defensa propia» en medio de una pelea con la víctima. En su declaración, el acusado del supuesto delito de “homicidio criminis cause” intentó desligar a otro de los imputados, Carlos Rojas, el único mayor de edad, indicando que había estado un hermano de éste. Pero su madre, Griselda, lo identificó a este Rojas como aquel que había pasado a buscar a su hijo por la casa esa tarde del acto criminal.
La testigo también involucró al tercer acusado, otro menor identificado como N.J.C., que también en el inicio del juicio había admitido su participación en el robo.
Testigos presenciales
Dos jóvenes que se encontraban esa noche en las inmediaciones de la avenida Santa Ana al 3.400 de barrio Los Plátanos descartaron que el ataque haya sido en defensa propia, sino que Rico se defendió como pudo y logró zafar del ataque de los 3 acusados.
Fue entonces que el supuesto autor material del crimen, los otros dos están acusados de “homicidio en ocasión de robo”, se habría cruzado de vereda para seguir a la víctima, tomarlo de atrás y aplicarle el puntazo mortal, al tiempo que se apoderaba del teléfono celular de Axel, que minutos antes había salido de un estudio de televisión donde participó de un programa estudiantil.
La testigo Ruth Bustos, que por momentos fue duramente cuestionada por el camarista Daniel Ottonello y la propia fiscal por su manera de contestar, indicó que el chico se defendió de los agresores. Comentó que los tres atacantes eran de la misma estatura y tenían casi la misma ropa. En tanto, Jesica Olives, contó al tribunal que observó que el principal sospechoso «tenía una cosa blanca que le salía del puño, como una punta».
El debate podría concluir hoy mismo, tras escuchar tres nuevos testigos.
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