Madre de Ludmila critica al Municipio por “ponerle valor” a la muerte de su hija

Madre de Ludmila critica al Municipio por “ponerle valor” a la muerte de su hija

Hoy se cumple un año del fallecimiento de la joven de 20 años de edad, que perdió la vida al ser aplastada por un árbol. Su madre escribió una desgarradora carta, que publicó en las redes sociales. Volvió a acusar al Municipio de “negligente”.

 

“Hoy hace 1 año que mi hija partió a un mundo mejor, (así dicen)”, con esa frase comienza la conmovedora carta de la madre de Ludmila Bejarano, la joven de 20 años de edad, que perdió la vida al ser aplastada por un árbol, mientras permanecía dentro de un auto estacionado, al lado de su casa.

La nota -publicada por Viviana Barroso, en su muro de Facebook y el del Municipio, entre otras redes sociales-, critica específicamente a la Asesoría Letrada del Ejecutivo, que oportunamente declaró a ANB que la Municipalidad no tiene responsabilidad en el hecho, debido a que el árbol que mató a joven “estaba en perfecto estado”. Así lo había señalado a los pocos días del hecho la entonces titular de la Asesoría Letrada municipal, María Peralta, basándose en informes de Obras Públicas y Defensa Civil de la comuna.

Semanas atrás, en tanto, el actual abogado del Ejecutivo, Ricardo Medrano, dijo a ANB que el Municipio estaba en “tratativas” con la familia de Ludmila para indemnizarla por el hecho. Y transparentó que el Municipio “se hará cargo, en tanto el reclamo se ajuste a una suma razonable”.

Al respecto, en la carta, la mamá de Ludmila expuso: “Hoy 21 de enero de 2015, se cumple un años que ella no está. Dicen que es el destino pero también sé que nosotros las personas contribuimos a ese destino, y los gobernantes tienen que velar por los ciudadanos por algo los elegimos, para que hagan las cosas bien, y me siguen demostrando que en esta Municipalidad no las hicieron y siguen sin hacerlas”, planteó.

“Lamentablemente, esta gestión tuvo y tiene asesores letrados con muy poco tacto, y si sabés de leyes tenés que saber sobre seres humanos y es lo que menos ejercitan”, manifestó.

Y profundizó: “La primera asesora letrada (que ya no está) dijo que el árbol había tenido los controles y, que yo, la mamá de Ludmila no sabía lo que decía. Y yo le digo que todo árbol que este en la vía publica urbana es responsabilidad del Municipio y se tienen que hacer cargo”, defendió.

Por otro lado, “el actual asesor letrado, que habla de que espera que la madre -osea yo-, pida una indemnización ‘acorde y razonable’, como salió en ANB en el mes de diciembre de 2014. Yo me pregunto, ¿este hombre tiene hijos???? ¿La muerte de un hijo no tiene un valor acorde y razonable????? ¿de que me habla este señor si se lo puede llamar así?".

"Señores, ¡mi hija no tiene un valor razonable! mi hija no tiene precio por que la vida de un hijo no tiene precio, ¿de que me habla esta gente???? ¿estamos tan locos para decir esto????? Ojala Dios haga justicia que es lo que le falta en este mundo. ¿Hasta cuándo vamos a tener gente así que nos conduzca?”, cuestionó.

Viviana pidió "a la señora Intendenta que se ocupe de la ciudad y ¡que no use a la gente como campaña política! que se ocupe de los peligros de los que estamos rodeados en Bariloche”.

En ese sentido, denunció que “todavía está esperando” el retiro de un árbol ubicado en la intersección de las calles Escritores Argentinos y Arturo Jauretche, que “fue marcado por el área de Bosques, en marzo de 2014”, puntualizó. Y precisó que se trata de un ciprés que debe ser removido, “antes de que ocurra algo grave”.

“¡Pido a Dios que se haga Justicia por la memoria de mi hija! y voy a seguir esto ¡aunque me cueste la vida entera! Mi hija no tiene un valor, y ustedes o quien este tendrán que responder por esta negligente Municipalidad”, advirtió.

En tanto, recordó: “Nosotros pensamos que manejamos nuestras vidas y que somos dueños de ella, y la vida me ha demostrado que no es así. Me casé muy joven y quede viuda a los 27 años, a pesar de eso seguí adelante por mi hija que tenía 2 años cuando murió su papá. Al principio mi vida no fue fácil, después todo fue mejorando para nosotras y pude darle a mi hija todo lo necesario para ser buena gente y siempre recalcándole que teníamos que estar agradecidas a la vida por lo que teníamos, que había gente que no tenía nada y nosotras sí; que el amor era lo principal que estar unidas y ser unidas era lo único que nos iba a sacar adelante con respeto y cariño hacia los demás. Así llegue a tener a mi hija hasta los 20 años, buena, dulce. Pero lo principal, buena amiga y buena hija, de un gran corazón y sobre todo siempre sabia compartir”.

Y concluyó: “Tal vez es como dicen, Dios quiere gente buena a su lado, pero nuevamente no se dio cuenta que dejaba a una familia destruida. Por segunda vez me dejó desolada”. 

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