Madre e hija se encuentran en La Paz luego de 54 años de estar separadas

Una historia signada por el dolor y el amor que conmueve por estas horas a los vecinos del departamento
Hay historias del pasado que no dejan de sorprender y que vinculadas al presente son abrazadas de tal manera con la simple y llana intención de que el tiempo no siga corriendo, porque está claro que para esta madre e hija, ambas mendocinas, ha pasado poco más de medio siglo, para que sus vidas vuelvan a unirse como hace 54 años atrás.

Ana María, nació en el año1959 en el departamento de La Paz. Su madre por aquel entonces con sólo 16 años, trabajaba – según trascendió - como empleada en un hotel de la zona para ganarse el sustento diario, aquel que seguramente ostentaba para criar a ese bebé que iba formándose y creciendo en su vientre.

Pasaron los días, los meses y el momento del alumbramiento llegó. La joven madre paceña, trajo al mundo una hermosa nena a quien soñaba criar en un ambiente de amor y de paz. Pero solo por cinco días pudo tenerla en sus brazos, solo cinco días para mecerla, cantarle, alimentarla, besarla y mirarla fijamente a los ojos, porque luego, fue arrebatada, robada, vaya a saber por quién, o quiénes.

Según algunas fuentes consultadas por Diario UNO, esa, bebé fue entregada a un matrimonio mendocino que crió con mucho amor a Ana María, confirmó una fuente cercana. También se supo que vivió por un tiempo en San Martín y luego en otras localidades de la zona Este, hasta que la familia finalmente se trasladó a Las Heras, junto a otros tres hijos que nacieron con el tiempo.

A pesar de los esfuerzos que hizo su madre por encontrarla, todo fue en vano, teniendo en cuenta que el tiempo, hace 50 años atrás, jugaba en contra, ya que no se contaba con los servicios sociales y tecnológicos como en los tiempos actuales.

Más de 50 años después, luego de que falleciera la madre adoptiva de Ana María, quién llevó consigo el gran secreto a la tumba, existió un cruce de palabras con su padre quién le contó la situación y confesó que había sido adoptada. Si bien en un principio la mujer le restó importancia a los dichos de quién la había criado, comenzó a buscar su propia identidad, saber quién era realmente y sobre todo poder mirar a los ojos a su madre verdadera, que sufrió 54 años, una angustia sin consuelo.

Ana María, con el apoyo de su esposo, un Preventor de Las Heras y sus tres hijos, comenzó la búsqueda de su pasado, hilvanando cabos, buscando un indicio que le indicara quién podía ser su madre y así fue, finalmente dio con ella en La Paz.

Recurrió a todos los vecinos, utilizó panfletos en el que rezaba “Busco a mi madre biológica” al que sumaba un par de datos que había logrado recoger de su pasado. Muchos fueron repartidos en la vía pública y algunos colocados en comercios. Hasta llegó con su historia a una FM local, la conocida Portal del Sol, donde contó en un programa su historia y por esas cosas del destino aquella jovencita de 16 años que le habían robado su niña, estaba escuchando la radio y no dudó en recurrir a donde estaba Ana María.

Ambas, se sometieron hace dos semanas a las pruebas genéticas de ADN realizadas en la provincia, que demostraron “sin ningún género de duda” que son madre e hija.

Luego de la noticia las mujeres se estrecharon en un abrazo, donde el amor volvió a nacer. La madre besó a su hija, la acarició y la miró luego de tantos años fijamente a los ojos como diciendo ¡Aquí estás mi niña!

La próxima semana, la familia se reunirá en el pueblo de La Paz. Allí Ana María conocerá a sus 9 hermanos y todos seguramente tratarán a partir de ahora, recuperar ese tiempo perdido.

El lado oscuro que nadie se anima a contar

Algunos paceños, los más antiguos de la zona, se acuerdan de esta situación. Muchos hablan de “tiempos oscuros”, de “robos, compra y venta de recién nacidos”, de “comercialización, por parte de algunos poderosos del pueblo”.

Lo extraño del caso, es que los vecinos consultados, algunos respondieron no saber, otros simplemente se llamaron al silencio, mientras que la mayoría coincidió en que “Todos saben quienes fueron”, pero ninguno habla por miedo.

De esto se desprendió otra historia más reciente de hace 15 años atrás, donde un bebé fue dado por muerto, inclusive algunos asistieron al velatorio que fue a cajón cerrado. Pero luego de algunos años apareció, había sido robado, vendido y entregado a otra familia, en la que estaban involucrados tres empresarios de la zona Este, con la complicidad de gente de La Paz.

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