María Esther García, madre de Miguel Angel Aparicio, acusado de haber violado a varias mujeres, se comunicó con Diario Patagónico para suplicar que cesen las amenazas contra su familia. Ella se encuentra en Buenos Aires junto a otra hija que fue recientemente operada y dijo que no podía creer que su hijo estuviera imputado en estos gravísimos hechos.
Más adelante comentó que sus hijos y una nieta que residen en Caleta Olivia son víctimas de constantes amenazas, por lo que pidió “piedad y misericordia para ellos porque son niños totalmente inocentes de todo esto que esta pasando”.
Al mismo tiempo, aseguró que su familia “nunca sospechó nada de esto y yo como mamá tampoco tuve ningún indicio. Dejemos a la justicia hacer su trabajo”.
Por otra parte, reconoció que su hijo habitualmente “llevaba una frazada vieja en la Renault Kangoo, pero no un colchón, y yo misma se la había dado porque él hacia reparto de comidas y la necesitaba para no ensuciar el piso”.
PROBLEMAS PSICOLOGICOS
Por otra parte, reveló que su hijo se encontraba bajo prescripción médica; es decir ingiriendo psicofármacos debido a que “hace alrededor de un año había sufrido un accidente de tránsito y la hija de él estuvo muy grave”.
Aseguró que no había tenido ningún tipo de antecedentes delictivos, pero ante una requisitoria periodística reconoció que le allanaron su vivienda hace alrededor de dos años por un presunto caso de violación, tras lo cual aclaró que la justicia lo absolvió.
Además, con respecto a la aparición de una supuesta nueva víctima que reside en Río Gallegos y lo habría reconocido recientemente por las fotografías que se difundieron, dijo que no creía que ello sea cierto porque su hijo “lo más lejos que viajó fue a Comodoro”.
Finalmente señaló que “los temas relacionados a la sexualidad se tratan con total libertad en mi casa y siempre les expliqué a mis chicos qué es lo que está bien y lo que está mal. Somos una familia muy humilde y trabajadora, pero con muchos valores humanos”.
LAS VIOLACIONES
Cabe recordar que Aparicio, de 23 años de edad, fue detenido el miércoles pasado cuando salía con su Renault Kangoo desde Caleta Olivia hacia Comodoro Rivadavia, en un operativo conjunto realizado por personal policial de la Brigada de Investigaciones de la ciudad chubutense y de Delitos Complejos de esta localidad.
Desde hacia tiempo se lo investigaba por varios hechos de violación de mujeres y con el transcurrir de los días se supo que dos de las víctimas residen en Comodoro y otras dos en Caleta. Un día más tarde apareció una quinta víctima en Comodoro y este fin de semana surgió un presunto nuevo caso en Río Gallegos que también involucraría al masajista.
Cuando Aparicio fue detenido, en su vehículo llevaba un colchón, frazadas y una réplica de un arma de fuego, según lo confirmaron fuentes policiales.
Cabe recordar que uno de los casos ocurrió en octubre de 2012 en proximidades de la Sociedad Rural de Comodoro, cuando el imputado se trasladaba en un Chevrolet Corsa de color blanco y se detuvo frente a una transeúnte para consultarle el nombre de una calle.
Luego le apuntó con un arma y la obligó a subirse al auto, para llevarla a las cercanías del Chalet Huergo, donde abusó de ella según lo confirmaron fuentes oficiales. En tanto la madre de Aparicio dijo ayer a Diario Patagónico que “el Corsa es mío y era imposible que él lo usara porque yo lo utilizo todo el tiempo”.
Otra de las denuncias se registró el 18 de marzo de este año en el cruce de las rutas 3 y 39 de Comodoro donde Aparicio habría utilizado similar estrategia para abordar a su víctima que descendió de un colectivo, aunque en esa ocasión se trasladaba en la misma Kangoo en la que fue interceptado.
Cabe mencionar que, previamente, en Caleta Olivia habría cometido dos violaciones en los años 2010 y 2011 pero al no existir pruebas fehacientes de su autoría, recuperó su libertad en ambas oportunidades. Ciertamente, pocas personas de la comunidad caletense tenían conocimiento de que sobre Aparicio pesaran denuncias de violación y por el contrario su figura era conocida fundamentalmente por su actividad deportiva ya que incursionaba en el atletismo y había comenzado a destacarse en competencias pedestres de calle.
Comentá la nota