El ex subjefe del Batallón de Arsenales y ex secretario de Gobierno de facto de la Municipalidad de San Lorenzo tildó de "cobarde y fascista" al Espacio Memoria, Verdad y Justicia. Y se permitió decir que la víctima no fue secuestrada.
Si bien Rodríguez se negó a declarar, el secretario del Tribunal, Osvaldo Facciano leyó las indagatorias que brindó en etapa de instrucción, una del año 2004 y otra de 2008. En las dos se refirió a un complot político destinado a impedir su triunfo en las elecciones para intendente de San Lorenzo en septiembre de 2004. Como partícipes de esa conspiración mencionó a los denunciantes y a periodistas. También admitió, en la segunda indagatoria, que había iniciado dos querellas por calumnias e injurias a sus denunciantes, pero éstas habían terminado en sobreseimiento.
La indagatoria de Cervera fue por demás de escueta, y no aceptó preguntas. "Deseo manifestar que soy totalmente ajeno a los hechos de que se me acusa. Nunca detuve ilegalmente ni torturé al señor Manuel Casado, al que conocí 28 años después, en un careo que pedí", dijo el ex jefe del Batallón de Arsenales.
Maderna se extendió mucho más. "Desde que se inició esta causa he manifestado que soy totalmente ajeno a lo denunciado. Casado no fue secuestrado ni mucho menos torturado. Este individuo miente deliberadamente", dijo y aseguró que no figura "en ninguna lista de represores". Más tarde, la fiscal le preguntó cómo podía afirmar que Casado no había sido víctima de secuestro. Y su respuesta fue "en San Lorenzo no hubo, hay ni habrá nadie que diga que a Casado lo secuestraron". Los testigos previstos en el juicio podrán desmentirlo.
El ex ladero de Cervera, que actualmente vive en San Lorenzo, calificó como "cobardes y fascistas" a los integrantes del Espacio Memoria, Verdad y Justicia de esa localidad que le hicieron un escrache. Incluso, el imputado denunció a Colalongo por considerar que les había facilitado una foto suya a los manifestantes. Una de las referentes de ese espacio, presente ayer en el juicio, Soledad Chiodín, adelantó ayer que denunciarán a Maderna por esos dichos. "Nosotros le hicimos el escrache y la foto la conseguimos por nuestro trabajo de investigación, no porque nos la haya dado alguien", apuntó la militante.
El militar retirado también relató cómo irrumpieron en la Municipalidad de San Lorenzo el 24 de marzo de 1976, cuando Cervera fue designado intendente interventor y Maderna secretario de Gobierno. "Les dijimos a los empleados que no teníamos nada que ver", dijo Maderna. Más tarde, el abogado querellante Gustavo Feldman le preguntó cómo habían ido vestidos a la intendencia. Y Maderna admitió que lo hicieron con uniforme de fajina del Ejército. Feldman indagó si habían ido acompañados de otros militares, y Maderna asintió. El abogado le preguntó con qué vehículo habían llegado al municipio. "En una F100 del Ejército", contestó. "¿Iban armados?", requirió Feldman. La respuesta fue afirmativa. Tras este ping pong, el abogado de Casado quiso saber: "¿Por qué le dijeron a los funcionarios del gobierno constitucional que no tenían nada que ver?". La respuesta de Maderna: "Fue una cuestión circunstancial". Hubo un murmullo en la sala. "No tengo más preguntas", cortó Feldman.
El primer testigo del juicio fue Luis Vivas, intendente constitucional de San Lorenzo hasta marzo de 1976. Relató que Cervera y Maderna fueron a buscarlo el mismo 24 de marzo, a la madrugada, a su casa, para llevarlo a la intendencia. Le describieron la situación política como transitoria, pero Vivas preguntó por las autoridades nacionales y provinciales, como así también por las legislaturas. "Les dije que no se trataba de una situación transitoria sino de un golpe de estado", rememoró Vivas, quien rechazó la oferta de los militares para continuar en la intendencia. Arguyó que era un gobernante democrático, elegido por el pueblo. Al día siguiente, fuerzas del terrorismo de estado fueron a buscarlo a su casa para secuestrarlo y torturarlo. Nunca hizo la denuncia penal por los delitos de los que fue víctima.
Ayer, Vivas recordó que los funcionarios de su gobierno habían renunciado con él tras el golpe, a excepción de Rodríguez (que ya era Director de Asuntos Jurídicos de la Municipalidad y siguió siéndolo en el gobierno de facto). Vivas lo calificó de traidor y expresó que allí radican sus diferencias con el imputado, "que se quedó a colaborar con la dictadura" cívico militar. El intendente constitucional depuesto también relató que conocía a Casado, que era dirigente del Sindicato de Trabajadores Municipales de San Lorenzo
Comentá la nota