El precandidato a diputado marcó las diferencias históricas y actuales que separan el proyecto de provincia y de partido del gobernador Jorge Sapag respecto del de Jorge Sobisch.
Neuquén > “Todos me conocen por Luis pero dentro de esta campaña estoy en algo personal de reafirmar mi identidad como Luis Felipe, no solamente porque es el nombre que me puso mi viejo, sino para marcar que la tradición felipista del partido está en la lista Azul”, explicó Luis Sapag, octavo precandidato a diputado por la lista Azul del Movimiento Popular Neuquino, que lleva como cabeza la fórmula Jorge Sapag - Ana Pechen.
En diálogo con este diario, quien aspira a ganar las internas del próximo domingo para ocupar una banca en la Legislatura provincial, señaló las diferencias que separan a los dos proyectos que están en pugna, la concepción que ambos sectores tienen del poder y el futuro político del MPN. “Sobisch es el polo del pasado porque él no admite la divergencia”, afirmó.
Hace algunos días, Sobisch dijo que él representaba las banderas históricas del MPN y nombró, entre otros, a Felipe Sapag y a Salvatori. ¿Cómo analiza esto?
Es un debate, a Sobisch lo afilié yo, en su historia ha estado con Felipe y con Salvatori pero en sus políticas ha llevado estrategias absolutamente distintas al felipismo. Por tal razón ni mi padre, ni mi hermana, ni yo, ni los más leales a este pensamiento han estado en el gobierno de Sobisch. Todos podemos sacar la estampita de felipistas pero el felipismo tiene una política, una visión del estado y un criterio de partido. El MPN que fundó y que llevó adelante mi viejo es completamente distinto al que gobernó los últimos 10 años.
El gobernador Sapag marca como puntos altos de su gestión haber logrado “la paz social”, a través del diálogo con los gremios y la buena relación con Nación, aspectos que son los que Sobisch, paradójicamente, critica. ¿Éstas son las claras diferencias de uno y otro?
Sobisch plantea comparar y decidir. A mi me gustaría empezar por la personalidad de los dos (lo incluye a Jorge Sapag) y para eso uso palabras del mismo Sobisch: Él dice que Jorge Sapag tiene el gobierno pero no el poder. ¿Qué significa no tener el poder? ¿Haber negociado con los gremios o concretamente con ATEN? Para él haber llegado a un acuerdo significa que ATEN gobierna o que el poder lo tiene el gremio. Haber perdido el poder es sentarse en la mesa con la Presidenta de la República y negociar tarifas de gas, Chihuido o aportes. La concepción de poder de Sobisch es “yo tengo el poder”. Y cuando hay un conflicto como puede ser con ATEN o se presenta la situación de entablar una relación con el gobierno nacional, el poder para él consiste en imponer.
En cambio Jorge Sapag no está planteando el poder para el sólo, sino que lo define el liderazgo compartido, que consiste en no concentrar el poder, en distribuir las responsabilidades dentro y fuera del gobierno y del partido.
¿Ahí se enmarca la relación con el gremio docente?
El problema educativo se tiene que resolver entre todos, lo tiene que hacer la comunidad educativa, donde están incluidos los maestros y los padres. Por esta razón el gobernador nunca va a poder tener todo el poder para resolver de manera personal este tema, lo va a tener que compartir con la comunidad, aunque no sean del partido y estén en contra. Esto se logra escuchando al otro y es lo que ha hecho Jorge Sapag.
¿Cómo se explica que existiendo estas diferencias de criterio dentro del MPN Sobisch haya sido reelecto dos veces gobernador de la provincia?
Los felipistas estuvimos en la oposición, ganamos elecciones como las de ´95 y perdimos otras como la de 2001. Nosotros estuvimos siempre en contra de esas políticas.
Ahora, ¿por qué gobernó tres períodos?, porque es un hombre de carisma, inteligente, su criterio lo supo llevar adelante pero tuvo un desfasaje de tiempo. Porque el mezcló el liderazgo único del poder de una sola persona que se correspondía con la época de la fundación de la provincia, similar al peronismo con el líder que resolvía todo. Él quiso continuar con esto pero a la vez con políticas neoliberales, de privatización o de bancarización de la vivienda. Pretender solucionar esta problemática así en una provincia con amplia desigualdad social solamente a un neoliberal se le puede ocurrir. Esta discordancia funcionó durante algún tiempo, con el resultado de 70 tomas en Neuquén y 25 mil personas viviendo en situación precaria.
Mientras mantuvo ese carisma y cierto apoyo popular, coherente con la década de ´90 que se estaba viviendo, siguió vigente. Pero después se vio el fracaso de este modelo en todos lados, fue mundial.
¿Y qué época entiende que es ésta?
Hoy no vuelven las políticas setentistas o desarrollistas en su plenitud pero sí ciertos criterios, empezando por el papel activo del Estado, no sólo en el control y la gobernabilidad sino también en la participación en los mercados, para regular y producir. Acá tenemos el ejemplo claro de Gas y Petróleo de Neuquén donde, producto de este activismo económico del Estado provincial, las grandes empresas se asustaron con la crisis financiera y fue el Estado el que invirtió.
Luz Sapag y el futuro del partido
¿Cómo surgió su candidatura?
Se la pedí a Jorge (Sapag) porque creo que tengo un papel activo para jugar en el partido y también simbólico, porque tengo una representatividad. Algunos amigos lo vieron de la misma manera y quiero recalcar que el felipismo va a participar del espacio de Jorge Sapag, no de manera subordinada y pasiva, sino marcando algunas críticas y aspectos que son necesarios hacer en un partido tan grande.
Dentro de la diversidad que es la lista Azul, donde hay ex Blancos, ex Celestes y sapagistas históricos, nosotros también cabemos.
¿También hubiera estado Luz Sapag?
Por supuesto, ella iba a ser la presidenta del partido. La muerte de Luz significó que no resolvimos la estrategia central del MPN para los próximos 50 años, porque el modelo que pensamos de gobierno también lo es para el partido, que es un MPN Siglo XXI, algo absolutamente distinto a lo que hace el actual presidente del Movimiento Popular Neuquino.
Si se imponen en la internas ¿ustedes van a convocar a este sector?
Sí, porque Sobisch es el presidente del partido.
Ahora, frente a dos modelos tan distintos, y haciendo una analogía con la política nacional, ¿eso no sería lo mismo que hoy la presidenta Cristina Fernández invitara a participar de su gobierno al Peronismo Federal?
La analogía sirve, totalmente, pero no es lo mismo Duhalde que los peronistas que siguen a Duhalde, y acá no es lo mismo Sobisch que los sobischistas.
¿Pero a veces éstos no son más sobischistas que el propio Sobisch?
Más allá de personas en particular, con estos sectores compartimos trabajo, estuvimos a veces en el mismo lugar y en otros casos enfrentados. Pero somos de la misma tribu aunque seguimos a distintos líderes. Con todos ellos nunca vamos a dejar de ser amigos, Esto lo digo yo y no necesariamente es el pensamiento de la lista Azul: la superación de controversia no se hace por eliminación sino por superación donde el polo que tiene viabilidad de futuro absorbe sin destruir al otro.
Sobisch es el polo del pasado, porque el no admite la divergencia. En cambio Sapag los trae a su posición. Es un proceso histórico donde lo nuevo absorbe a lo viejo, no queremos derrotar a nadie, queremos progresar y en este momento el progreso es el liderazgo compartido que representa Jorge Sapag.




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