San Luis: civiles entregaron más de 150 armas para que sean destruidas

 San Luis: civiles entregaron más de 150 armas para que sean destruidas
El RENAR delegación de la provincia otorga un incentivo económico que va de 200 a 600 pesos por unidad.
En la oficina del Registro Nacional de Armas (RENAR), en los últimos cuatro meses recibieron más de 150 armas de fuego de distinto calibre, que la gente entregó por voluntad propia por el pago de un incentivo que es otorgado a través de un plan que intenta la erradicación del mercado negro.

“La gente hace la entrega voluntaria y anónima, no tomamos ningún tipo de dato de la persona que viene a dejarlas, sólo labramos un acta en la base de datos donde cargamos la información sobre el arma como el calibre y la marca, y a partir de eso automáticamente el sistema nos indica cuánto corresponde pagar, que es un incentivo y no una venta”, explicó la titular del RENAR delegación San Luis, Mirta Lucero.

En la sede del organismo nacional que está ubicado en la planta baja donde funciona el Registro Civil, sobre calle Ayacucho 945, se reciben revólveres, escopetas, pistolones, pistolas, carabinas y fusiles.

La gratificación económica por la entrega de las armas va de los 200 hasta los 600 pesos, según el calibre del arma. También son receptadas las municiones por las que se dan 10 centavos por cada cartucho de cualquier calibre.

"Con la experiencia en este trabajo, uno se da cuenta cuando hay algo raro porque hay armas que están muy nuevas como para entregarlas por trescientos pesos. Cuando hacemos la consulta en el sistema con la marca y el número salta que tiene pedido de secuestro por lo que le damos intervención al RENAR para que avise al juzgado que lleva adelante la causa. En esos casos también respetamos el anonimato de la persona, le decimos muchas gracias y se lleva el cheque, no le podemos preguntar el nombre", aseguró la titular del RENAR delegación San Luis.

Una vez que quedan registradas, las armas son inutilizadas con una prensa hidráulica y van a un depósito. Luego, todos los fines de año, personal de Gendarmería Nacional las retira junto a las actas para controlar que la documentación coincida y finalmente las trasladan hasta la localidad de Campana, Buenos Aires, donde son fundidas en una planta siderúrgica.

"La ley dice que podemos admitir hasta diez por persona. A nosotros nos pasó que trajeron cinco de una vez, fue lo máximo que hemos recibido hasta ahora", contó la responsable del organismo, quien sostuvo que la legislación está diseñada para sacar las armas de la calle y no a identificar a quienes delinquen con ellas.

En el ámbito nacional, durante la primera etapa de la aplicación del plan de entrega voluntaria que fue de julio de 2007 hasta diciembre de 2009, se entregaron 107.761 armas (el 8,6% de las registradas) y 774.679 municiones.

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