El feriado ayudó a que los contratiempos no se percibieran, ya que la gente no salió.
Una niña intenta quitar el agua del patio de su hogar.
Tras varios semanas de espera, finalmente los santiagueños hicieron realidad su sueño, en la madrugada del martes, la lluvia llegó a la ciudad con aproximadamente 50 milímetros de agua caída.
Muchos advirtieron la situación en la primeras horas de ayer, ya que se presentó de manera persistente desde las tres de la mañana hasta la siesta misma.
De todos modos, el feriado de Carnaval hizo que las complicaciones fueran imperceptibles, considerando que la gran mayoría no tuvo que concurrir a trabajar.
De todos modos, lo curioso de la situación fue que en la zona norte de la ciudad, el 80 por ciento de los comercios del rubro repuestos del automotor abrieron sus puertas, sin lograr el efecto deseado.
En tanto, quienes se quedaron en casa disfrutaron de la lluvia mientras tomaban mate y a la vez abrieron las ventanas para refrescar los ambientes que soportaron los rayos del sol durante varios días seguidos.
Mientras tanto, las calles en varios puntos de la ciudad se mostraron intransitables, complicando la circulación de ocasionales transeúntes y de algunos automovilistas que insistieron en salir a la calle a pesar de todo.
Lo cierto es que la lluvia estuvo presente durante toda la jornada matutina y llevó alegría a más de un santiagueño, que en los últimos días no hacía otra cosa que comentar que la sequía se hacía persistente y extensa.
Fines de enero
Cabe mencionar que la última precipitación en la ciudad fue hace tres semanas, pero un milimetraje mucho más inferior al registrado ayer.
Ante la adversidad, desde la Comuna capitalina informaron que también fue afectado a la limpieza de distintos sectores de la ciudad, personal perteneciente a la Dirección de Higiene y Parques y Paseos, que se abocaron a dichas tareas, a fin de que la misma presente su fisonomía normal.
Marcas de entre 20 y 26 grados
A pesar de la prevalencia de la excesiva humedad que ayer osciló entre el 75 y 96 por ciento, la tormenta logró mitigar las altas temperaturas que castigaron el territorio santiagueño en todo lo que va de febrero y prácticamente sin descanso.
De ese modo, se registró una máxima de 25.4º, a las 16, y la mínima recién se hizo sentir pasadas las 9, con 20 grados. Allí se puede observar una variante mínima entre los dos
extremos, lo que hizo que toda la jornada se mantuviera lluviosa y a la vez con amenaza de sol.
Para hoy, se prevé una mínima de 19º y una máxima de 31 grados, con nubosidad variable.
El resto de los días, la temperatura volverá a ascender paulatinamente y se estima que para el fin de semana llegará a los 33 ó 35 grados nuevamente, según el pronóstico extendido del Servicio Meteorológico Nacional.
En cuanto a las probabilidades de lluvia, tampoco se descarta, especialmente porque la humedad se mantendrá elevada.
Como se recordara, en los últimos días la temperatura llegó a los 40 grados con sensación térmica mucho mayor.
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