Luego de un robo abandonan la caja fuerte en el centro

Luego de un robo abandonan la caja fuerte en el centro

Tras llevársela de calle Chile al 200, la dejaron tirada en avenida Yrigoyen y Saavedra. Los delincuentes fueron tomados por tres cámaras de seguridad, y los investigadores sospechan que puede tratarse de alguna persona vinculada al lugar. El dueño expresó a nuestro diario la indignación que siente.  

Ayer, en pleno centro de la ciudad (Hipólito Yrigoyen y Saavedra) apareció, misteriosamente abandonada, una caja fuerte en la vía pública. Personal policial la trasladó hasta la puerta de la Comisaría 32 en la calle Buenos Aires. Mientras la Policía buscaba la procedencia y el propietario, lograron dar con el lugar de donde había sido sustraída, Chile al 100. Allí funciona un garaje y están las oficinas del contador Daniel Morandini. 

En lo que respecta a la investigación, fuentes policiales señalaron a Diario San Rafael que los autores estarían captados por al menos tres cámaras de seguridad, una de ellas la recientemente instalada en Pellegrini y Chile, otra perteneciente a un local comercial frente a la playa de estacionamiento, y la restante, propiedad del Banco Macro, ubicado en la esquina de donde ocurrió el robo. De acuerdo a lo que trascendió, el vehículo utilizado para llevarse la caja fuerte es una camioneta de las denominadas pick-up de menor tamaño, como por ejemplo la Volskwagen Saveiro.

Por otra parte, no se descarta la participación en el robo de un miembro cercano a la víctima, y esa apreciación surge a raíz de la manera en que ingresaron. En primer lugar, accedieron por el portón principal sin ejercer violencia. Este aspecto de la investigación es amplio, porque son varias las personas que tienen esa posibilidad. Sin embargo, las miradas apuntan a la puerta de la oficina del señor Morandini, teniendo en cuenta que, según él mismo declaró, apenas tres personas contaban con llave de la puerta de acceso, por lo que la búsqueda se acota a ese círculo.

Lo cierto es que Daniel Morandini se enteró a través de una llamada de su madre y de un amigo, de que la caja fuerte había sido hallada. "Esa caja fuerte está desde que mi padre tenía una relojería, debe tener más de 60 años en la familia", detalló el contador. Por ella ha pasado parte de la historia de la familia. "Tenía algunas cosas personales, papeles que guarda mi padre, un poco de dinero, pero no una suma demasiado importante", agregó. 

Cuando se le preguntó qué fue lo primero que sintió al enterarse del robo, expresó: "Impotencia y bronca [...] Para llevársela se necesita mucha gente y fuerza, esto es indignante. La Policía hace lo que puede. Acá hay que tomar medidas urgentes que las deberán tomar quienes correspondan, pero este tema es terrible". Y arriesgó: "Indudablemente están trabajando bandas organizadas, alguien debe tener esa información y ese alguien no toma la decisión de detenerlos". 

"Yo tengo mis padres que tienen más de 80 años y esto les causa una profunda consternación y dolor", afirmó mientras se dirigía, cabizbajo, al sitio donde estaba la caja fuerte. La Policía le pidió que no tocara nada pues estaban esperando el arribo de la Científica para levantar huellas y rastros.

Ayer, en la Fuerza reinaba el optimismo respecto de la localización de los malvivientes, quienes dejaron muchos elementos librados al azar, a diferencia de los autores de otros atracos. El jefe de la Comisaría 32, Jorge Molina, informó que el CEO recibió tres llamados con diferencia de pocos minutos acerca de la presencia de la caja fuerte. La tercera comunicación resultó ser certera respecto de la presencia del depósito. El primer y el segundo contactos, anónimos, afirmaron que la caja se encontraba en inmediaciones de la plaza 9 de Julio, datos falsos -estiman los investigadores- para distraer la labor policial y tener tiempo de "descartar" el depósito metálico, lo que sucedió en la calle Saavedra.

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