La Matanza: Débora Rojas, la joven que denunció a la cadena de comidas rápidas por haberla insultado, sufre las consecuencias por los nervios que pasó. Luego del episodio, la chica padece ataques de pánico y tiene paralizado parte de su rostro. El hecho ocurrió el 7 de abril. Empleados del local de San Justo la denigraron y se rieron de ella. A pesar de que el gerente reconoció lo sucedido, la empresa la acusó de "mentirosa".
El hecho ocurrió el 7 de abril pasado, en un comercio de la firma ubicado en Arieta 3025, de la localidad de San Justo. Luego del episodio, el gerente del local reconoció lo sucedido, sin embargo, desde la empresa no se disculparon y trataron a la mujer de "mentirosa".
Esta semana, la daminificada realizó junto con personas que acompañan su caso, un escrache en la puerta del local. Su raid mediático provocó un cuadro de nervios en la chica, que derivó en varios ataques de pánico. Además, la joven sufre una parálisis en parte de su rostro.
"Lo que sucedió es que yo entré al local, me hicieron pasar por otra caja, se cortó la música y cuando me estoy acercando, en todos los parlantes, pusieron un mensaje que decía gorda lechona. Lo pusieron tres veces. En ese momento, todos los empleados me miran y se ríen", explicó la mujer.
La joven recordó además que en el momento del episodio habló con el gerente, Esteban Pérez, quien le explicó que era el ringtone de su celular. "Me dijo que lo hizo porque le parecía gracioso a él y sus compañeros", relató Débora en declaraciones televisivas.
La chica reclamó el libro de quejas, pero le fue denegado porque supuestamente no era "política de la empresa". Además, hizo la denuncia en McDonald's Argentina y aseguró que María Eugenia Bustamente, responsable de atencion al cliente, la trató de "mentirosa".
Comentá la nota