Luego de las incesantes críticas Se inició el apuntalamiento en la casa con peligro de derrumbe

Luego de las incesantes críticas Se inició el apuntalamiento en la casa con peligro de derrumbe
La vieja casona ubicada en pasaje Molo e Hipólito Yrigoyen comenzó a ser apuntalada luego de la gran cantidad de pedidos del HCD para su pronta intervención, por el peligro que acarreaba las débiles medidas tomadas por el Ejecutivo.
Luego de la insistencia de varios bloques del Honorable Concejo Deliberante, para que se de pronta intervención por parte del Departamento Ejecutivo municipal, ante el peligro de derrumbe de una casa ubicada en Hipólito Yrigoyen y Pasaje Molo, finalmente se hizo caso a los pedidos y se apuntaló la vieja casona para evitar futuros problemas.

La directora de Obras Particulares Arq. Graciela Aguirreburualde, fue la que informó acerca de las acciones que han emprendido desde la Municipalidad de Zárate hacia los propietarios del inmueble ubicado en la intersección de las calles Molo e Hipólito Yrigoyen.

La propiedad presentaba peligro de derrumbe en una de sus paredes, la que recae en la calle Molo, donde los propietarios, a partir de las comunicaciones recibidas por parte del municipio local, iniciaron tareas de apuntalamiento.

Trámites

El área comenzó las tramitaciones para la preservación del espacio y para evitar que llegara a las condiciones actuales, incluso antes de que cambiara de propietarios. Como se trata de una esquina emblemática, que representa la última de la ciudad sin ochava, con la Comisión de Preservación del Patrimonio, se habían emprendido acciones con los anteriores dueños, la empresa Witcel, con la intención de mantenerla. En la instancia, se convocó al arquitecto Carlos Moreno, quien iba a actuar en la asesoría técnica.

En el medio del proceso de negociaciones con la firma radicada en la ribera de la ciudad, ésta vendió el inmueble.

Nuevo propietario

Ante el nuevo propietario, se reiniciaron las tratativas, con el objetivo de poder cercar el lugar, lo que se concretó. Pero los elementos para aplicar la medida fueron robados del espacio.

Acta

El pasado 2 de marzo se remitió un Acta a los actuales propietarios, ya efectiva. Otra actuación tuvo lugar hacia el 31 del mismo mes y hacia junio, con la claudicación del proyecto que estaba previsto y la intención de vender la propiedad, se acordó la realización del apuntalamiento para impedir la caída del muro lindante a la calle Molo y, fundamentalmente, evitar que la pared pudiese dañar a un transeúnte.

Críticas

La edil del bloque UPF, Silvia Baccino, había criticado días pasados la falta de respuestas concretas por parte del Ejecutivo municipal.

“Tendrían que proceder de oficio, por una situación de un inmueble de valor patrimonial y hacer el apuntalamiento que se hace desde el exterior, o sea, que no es necesario ingresar al predio. Es decir, que el municipio puede perfectamente realizarlo y después se analiza la forma en que le puede cobrar al vecino o al titular de la inmobiliaria. Eso es un inmueble de valor patrimonial que amenaza ruina, por lo tanto tienen toda la obligación por más que sea de propiedad privada, de evitar que el mismo se derrumbe”, había señalado y argumentado que “es un tema técnico, no es un tema político ni del secretario que está al frente. Cualquier técnico que está al frente de cualquiera de las direcciones técnicas que tiene el municipio”.

Resolución

El Concejo Deliberante había votado el 30 de junio, la Resolución N° 1991 solicitando la rápida intervención del DEM ante la inminencia de derrumbe de la vivienda ubicada en la intersección de las calles H. Yrigoyen y Pasaje Molo (zona del Bajo).

Sin embargo, y al no observarse un vallado y apuntalamiento según las técnicas de práctica, se reiteró el reclamo.

En el detalle fue cuestionada la acción realizada, indicando que se procedió “a colocar una simple cinta plástica de peligro y sorprendentemente se ha colocado montículos de tierra sobre las veredas de las calles citadas y contra las paredes en peligro”.

“El HCD ya ha particularizado en instrumentos anteriores sobre la presencia de niños que deambulan en la zona, y por lo tanto la colocación de los montículos no sólo se convierte en un elemento disuasivo, sino antes bien atractivo para los menores que van a jugar al lugar”, advirtieron los ediles en el texto de la nueva resolución señalando que “este Honorable Cuerpo se ve gratificado por la rápida respuesta ante un documento oficial emanado del mismo, paralelamente no comprende el por qué de las tareas realizadas sin el más mínimo criterio técnico”.

La nueva Resolución, que lleva el número 2206, reclama que se realicen las obras de apuntalamiento y señalización correctamente.

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