El director provincial de Violencia Familiar y de Género y titular de la línea 102 Carlos Quintana confirmó el incremento de las llamadas luego del lamentable episodio ocurrido en las oficinas de Crucero del Norte. El letrado sostuvo además que desde el área a su cargo brindan asesoramiento y contención para tanto para la víctima como para el victimario(...)
El funcionario sostuvo que una víctima que está atravesando por una situación de violencia debe llamar al 911 o al 137 que son los que van a acudir en su ayuda y que en el caso de la línea 102 les brindarán asesoramiento legal y contención.
“Nosotros tenemos programas de terapia individual, grupal y de familia, además de los grupos de ayuda mutua. Dos actualmente funcionando y trabajando bastante bien. Es por ello que estamos muy contentos con los resultados. Con uno de los grupos inserción laboral de mujeres víctimas de violencia con la formación de cooperativas de trabajo”, añadió.
Respecto a las conductas violentas aclaró que la violencia como tal no es una enfermedad sino una conducta adquirida a través de los años. “La violencia está compuesta por prácticas adquiridas, no es una enfermedad y hay un antídoto o remedio para su cura. Estamos hablando de conductas que se aprenden dentro de las cuatro paredes de un hogar. Como ese aprendizaje lleva años, revertirlo también lleva años”, explicó.
Asimismo sostuvo que desde el área a su cargo trabajan con las víctimas y con los victimarios u agresores. Esto se hace a través de oficios judiciales o gente que llega por motus propio.
“Tanto para las víctimas como para los agresores hay asistencia. En el caso de los hombres golpeadores hay psicólogos hombres. Y esto hay que decirlos son mínimos los porcentajes de recuperación de una persona violenta por que ésta no se reconoce como tal. Desaprender un montón de años lleva tiempo y por eso tenemos grupos de ayuda mutua para ambas partes. Los victimarios son más reticentes”, agregó.
A la hora de analizar las causas de las conductas violentas o sus orígenes reflexiono acerca de prácticas culturales ancestrales donde el modelo patriarcal ha dejado una impronta aún persistente con madres anegadas, sumisas y un modelo que apuntalaba el éxito familiar.
“Nuestros bisabuelos, abuelos y padres nos han enseñado una construcción de pareja con estilo patriarcal donde la mujer debía obedecer y callarse para que la familia sea la que en definitiva salga favorecida y eso viene de nuestros ancestros”.
Más denuncias
Quintana confirmó que los índices de denuncia de violencia familiar se quintuplicaron y que esto se debe también a que la gente tiene más información de cómo, donde y porqué denunciar.
Puntualmente al referirse al asesinato ocurrido en las oficinas de Crucero del Norte, indicó con seguridad que “el señor Benítez – quien efectuó los disparos contra las dos mujeres y luego se suicidó - ha padecido maltrato en su hogar desde chico. Un chico que ve en forma repetida y permanente que su padre maltrata en forma verbal y física a su mamá durante mucho tiempo, lo que va a hacer es naturalizar esa conducta violenta y repetirla en el club en el colegio con su novia con la escuela. Por eso cuando hablamos de que la violencia es un tema complejo vemos los diferentes satélites como son violencia en el noviazgo o el bullying en las escuelas”.
Finalmente criticó las tapas de algunos diarios locales que reflejaron la saña del lamentable episodio del 17 de octubre pasado donde hubo fotografías morbosas que de alguna manera ejercieron una “suerte de apología para el agresor”. Recordó en ese marco el caso de Wanda Tadeo, la chica que fue quemada viva por su pareja Eduardo Vásquez, ex baterista de Callejeros, que tuvo 60 réplicas en el país, seis de las cuales se dieron en Misiones. “Esas tapas de los diarios no ayudan en nada y se revictimiza a la persona que sufre violencia cuando de lo contrario siempre se debe preservar a la familia y los involucrados en tan lamentable suceso.

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