La ONG Familiares de Víctimas del Delito le pedirá al intendente la creación de una Secretaría de Seguridad municipal. "Necesitamos y merecemos mejor calidad de vida", aseguran sus integrantes.
"Se vive en una sociedad donde es cada vez más acentuada la falta de respeto, la disminución del respeto por la vida del otro. Hay una facilidad para el desprecio; vivimos en una sociedad más egoísta y violenta", señaló Walter Ananía, miembro de la ONG.
Falta de acompañamiento
"Notamos la falta de acompañamiento. En las marchas de los primeros martes de cada mes, en una ciudad de casi un millón de habitantes, vienen no más de 100 personas, a veces la mitad. Pero nosotros aclaramos que no se viene a acompañar a nadie, sino a invertir media hora para reclamar mejor calidad de vida, más seguridad y que haya justicia para quienes sufrieron algún hecho. La seguridad es para todos, para quienes fueron víctimas y para quienes no quieren ser a futuro. En cambio, la gente prefiere quedarse cómoda en casa", se quejó Gastón Herrera, miembro de la entidad.
"A veces pensamos que estamos metidos en una sociedad hipócrita", añadió.
"Nosotros reclamamos a quienes nos gobiernan, pero también a la sociedad, para que se involucre. No hay apego a la ley; ése es nuestro reclamo", manifestó Herrera. Y añadió: "Esta ONG tiene dos ejes centrales: la contención psicológica de los familiares de víctimas fatales y la concientización a la sociedad, para que los habitantes pasen a ser ciudadanos, es decir, que reclamen derechos, se comprometan con las obligaciones y todos pidamos una ciudad segura, para vivir tranquilos, en orden y paz".
Para Herrera, "la sociedad se mueve por morbo y aparecen parches. Cuando mataron a Di Mauro, el año pasado, hubo una marcha a nivel nacional y acá otra en la Catedral. Ese día mataron a un bombero en Gascón y Don Bosco y el intendente Pulti pidió a la Prefectura. Desde 2007, nosotros veníamos solicitando la presencia de una fuerza federal para colaborar con la Policía, pero bajo el mando unificado del jefe departamental y eso no pasó, ya que Prefectura actúa separada. Así no sirve", apuntó.
Una propuesta
"En abril del año pasado entregamos una propuesta al intendente para la creación de una mesa de trabajo, con el objetivo de tratar la delincuencia desde sus causas hasta las consecuencias. Pedíamos la participación de los funcionarios que tengan responsabilidad, nosotros como parte de la sociedad, la Policía, la Justicia, la comuna, el Patronato de Liberados, el Servicio Penitenciario y la Secretaría de Prevención de Adicciones. Pulti nos pidió el temario, que incluía la prevención, minoridad, mayores y decisiones judiciales. Se pensaba armar grupos de trabajo para que cada uno encuentre falencias y trabaje en soluciones a tomar, para ser más eficientes y optimizar los esfuerzos. La convocatoria no se hizo de la forma debida por parte de la Secretaría de Gobierno", lamentó Walter Ananía.
Piden una Secretaría de Seguridad
"Tenemos la esperanza de cambiar esta realidad. Los pueblos que se involucraron pudieron; los que no, están peor. Creo que estamos en condiciones culturales de revertir esto. Hay una marginalidad instalada y más gente excluida del sistema, pero seguimos convencidos de luchar para ser escuchados", afirmó Walter Ananía, integrante de la ONG Familiares de Víctimas del Delito.
En este contexto, Ananía anunció la entrega de un escrito en Mesa de Entradas de la Municipalidad, para pedirle al intendente la creación de la Secretaría de Seguridad. "Necesitamos, todas las ONG y grupos sociales un interlocutor con la comuna. En parte, sostenemos que la violencia también es producto del fracaso de las políticas implementadas. Necesitamos ahí alguien que conozca del asunto, que sepa coordinar acciones, que tenga peso y valor intelectual", manifestó Ananía.
"Lo venimos viendo en algunos municipios de la provincia, donde se han creado este tipo de organismos. Entendemos el compromiso del intendente Pulti, pero falta un interlocutor con los distintos grupos y las propuestas que se acercan en General Pueyrredon. Debe haber un plan preventivo de seguridad y un secretario idóneo, probo y con muchas ganas de cambiar la realidad", señaló Gastón Herrera, también integrante de la ONG.
El dolor de un pariente
"Los que tenemos familiares fallecidos por hechos delictivos nos sostenemos desde la contención. Entre nosotros nos entendemos; hablamos el mismo idioma con aquellas personas que vivieron algo así; otros, quizás, no puedan entender el dolor, pero quien perdió un pariente sí. Esa es la contención, estar en contacto, mantener encuentros, llorar para sacar tanta angustia", resumió Lidia Berón, miembro de la ONG Familiares de Víctimas del Delito.
"Cuando pasa otro caso, es rememorar lo vivido por mi hijo; es volver atrás, retroceder en vez de ir hacia delante", añadió.
El caso Franco
"La ONG tomó lo sucedido con Franco Castro como otro caso más de violencia. La entidad fue creada por Erico Dagatti el 7 de julio de 2003 y desde esa fecha se produjo una sucesión de fotos de nuevas víctimas del delito que hemos agregado a nuestra bandera. Más allá de lo loco del hecho, que no fue delictivo en sí mismo porque no tuvo acontecimiento de robo, fue una locura. Eso nos llevó a acompañar a los padres y amigos, reclamando seguridad y justicia, como hacemos con todas las familias que viven algo similar", señaló Gastón Herrera, integrante de Familiares de Víctimas del Delito.
"Fue algo atípico y muy impactante. Como todas las muertes, nos causan tristeza y renuevan el dolor a todos quienes pasaron por la pérdida de un ser querido en circunstancias como ésta. Y también a quienes no lo vivieron, porque por asimilación se vive de la misma manera", consignó Walter Ananía. Y añadió: "Todos estamos luchando por una sociedad menos violenta. Es destacable que los amigos de Franco se hayan movilizado, ojalá no se diluya ese ímpetu".

Comentá la nota