Luces innovadoras

A 25 años de su gran muestra retrospectiva. Se inauguró en el Museo Nacional de Bellas Artes la exposición homenaje a Gyula Kosice, uno de los creadores más importantes del arte argentino.

A pocos meses de su desaparición física, un conjunto de sus obras más emblemáticas viste los salones del Museo Nacional de Bellas Artes. La exposición, que está integrada por obras del Museo Kosice, museos públicos –Nacional de Bellas Artes, Castagnino+Macro y de Artes Plásticas “Eduardo Sívori”– y colecciones particulares, fue curada por Rodrigo Alonso. Incluye piezas destacadas de diferentes períodos de la producción como la escultura articulada Röyi (1944), pinturas de marco recortado y una obra de gas neón, características de los primeros años Madí. Un conjunto de esculturas posteriores pone de manifiesto su interés por el movimiento, los desplazamientos y la luz, e introduce el agua, el material que se transformó en su marca de autor. Maquetas y bocetos ofrecen una rápida aproximación a la Ciudad Hidroespacial, uno de sus proyectos más complejos y ambiciosos. Obras más recientes evidencian su renovada pasión por la experimentación y la investigación tecnológica.

“La historia del arte argentino resume en el nombre de Gyula Kosice una deriva que, paradójicamente, vuelve clásicas las vanguardias que motorizó. Sus gestos innovadores instituyeron de una vez y para siempre ciertas torsiones que señalan capítulos clave de las artes visuales de nuestro país. Pero su incidencia no se restringió a la dimensión local: el arte cinético que signa el último medio siglo dio en él con su forma inaugural plena”, sostiene Andrés Duprat, director del Museo Nacional de Bellas Artes.

Inquieto, innovador, visionario, Gyula Kosice fue un creador clave en la escena artística argentina desde que hizo su irrupción en ella a mediados de los años cuarenta. Fundador del Movimiento Madí, creador de esculturas articuladas, lumínicas, cinéticas e hidrocinéticas y creador de la Ciudad Hidroespacial, su labor experimental y pionera dejó una marca en la historia de nuestro arte.

Nació en la ciudad eslovaca de Kosice en abril de 1924 en el seno de una familia húngara que vino a la Argentina. Con arte y poesía intentó transformar el mundo en el que vivía. Gyula Kosice murió a los 92 años en Buenos Aires.

La muestra puede visitarse de martes a viernes, de 11 a 20, y sábados y domingos, de 10 a 20, con entrada libre y gratuita. La muestra permanecerá abierta hasta el 23 de diciembre. 

 

Horarios: Martes a viernes de 11 a 20.

Sábado y domingo de 10 a 20.

Lunes: cerrado

Entrada libre y gratuita.

Cierre de la muestra: 23 de diciembre.

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