Sufre de displacia septo-óptica, lo que puede describirse como un “callo” en su cerebro. Sólo tiene el 10% de los nervios ópticos que debería. El tratamiento temprano es crucial para aumentar sus posibilidades de recuperación. Cómo ayudarla.
Lucía Nievas sufre de displacia septo-óptica, lo que puede describirse como un “callo” en su cerebro. Sólo tiene el 10% de los nervios ópticos que debería.
“Ve solo lo claro y lo oscuro, ve muy poquito, eso le dificulta caminar, recién ahora está dando sus primeros pasos de la mano de alguien”, contó a diariouno.com.ar su papá, Sebastián Nievas (25).
La enfermedad que presenta Lucía afecta también su crecimiento y el desarrollo de sus movimientos.
Actualmente la niña está en tratamiento con 4 especialistas: un traumatólogo, un oftalmólogo, un endocrinólogo y su pediatra.
“En un principio se trata con estimulación temprana, pero el caso de Lucía es muy severo. Hace pocos meses nos enteramos de que había una posibilidad de tratarla con células madres en China y ahora queremos alcanzar eso”, dijo la máma, Melisa Tobares (23).
“En Argentina se hacen tratamientos similares, pero ninguno es específico para el caso de Lucía, y por eso necesita el viaje. La idea es que vaya ella con la mamá a tratarse y yo después me pagaré mi pasaje con mi trabajo”, agregó Sebastián.
El tratamiento que Lucía necesita consiste en inyecciones que se aplicarían a la niña cada 6 días en los nervios ópticos y en el cerebro y, en caso de que respondiera bien a ellas y a la estimulación paralela, se le colocarían más inyecciones, cada una de las cuales tiene un valor extra de 500 dólares.
La idea de Sebastián y Melisa es viajar en agosto a China, “mientras antes de haga, mejor”, sostienen. Para quienes quieran colaborar con el viaje de Lucía existe una caja de ahorro en el Banco Francés a nombre de Jorge Sebastián Nievas, número 240-309573/1.
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