El último de una estirpe: Falleció Mario Lavalle

El último de una estirpe: Falleció Mario Lavalle
A los 96 años, cumplidos el 5 de este mes, dejó de existir quien a nuestro entender es el último exponente de una manera de hacer política y entender la vida más cercano a la década del cincuenta que a los renovadores sesentistas, de la "guardia vieja" como él mismo decía.
Mario Lavalle fue una figura patriarcal del radicalismo bahiense y regional. Su rasgo más característico era la forma que tenía de comunicar sus ideas a través de frases e imágenes que bien podrían haber sido expresadas por algún personaje de Roberto Arlt.

Estudió en la Escuela 6, hizo el bachillerato en el Colegio Nacional y cursó sus estudios en la Universidad Nacional de La Plata donde obtuvo su título de abogado en 1943.

Ocupó diversos cargos de relevancia en la Unión Cívica Radical: varias veces Presidente del Comité Bahía Blanca, miembro del Comité Provincial y Nacional y Presidente de la Convención Provincial.

En el año 1950 fue electo Diputado Provincial. Encabezó la lista de Diputados Nacionales por la Provincia de Buenos Aires en el año 1965.

En los años 1973/1976 fue nuevamente Diputado Nacional y, en ambas oportunidades, su mandato fue interrumpido por golpes militares. En el año 1958 fue candidato a Intendente por el Radicalismo del Pueblo.

Falleció en la misma casa que vivió toda su vida, la mítica "Caronti 27". Entrecomillada porque la sola mención de ese domicilio sintetizaba y aclaraba cualquier malentendido. En ese solar, junto a su hermano Ricardo, reunían a los correligionarios para discutir e impartir las estrategias a seguir en materia política. Por eso bautizaron a la casa como "La escuelita".

Quiso el destino, el designio divino o la casualidad que se fuera en febrero, como hace cuarenta y dos años atrás lo hiciera su hermano. Hay quien sostiene que Mario vivió a la sombra de su hermano o fue -lisa y llanamente- eclipsado por el brillo de aquel.

Quienes conocemos de cerca la historia -esa historia- sabemos que Mario no hubiera sido quién fue sin Ricardo, es totalmente cierto. Pero sabemos también que su hermano no hubiese sido el encumbrado Ricardo Lavalle sin el apuntalamiento, el respaldo, el consejo y la tutela de Mario, su hermano menor...

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