El recambio de concejales lanusenses provocó polémicas y duros cuestionamientos en el Cuerpo. A las críticas del radical Carlos Folino se sumó el justicialista Omar López, quien también puso en jaque el rigor moral de estas modificaciones al indicar que se llevan a cabo en “momentos claves”, como el tratamiento de la rendición de cuentas o del presupuesto. Pidió frenar “la intolerancia” del Ejecutivo local, y criticó al recientemente asumido concejal Héctor Bonfiglio por haber faltado a la sesión del pasado viernes.
El caso recientemente señalado por López es el de su par del Frente para la Victoria Alicia Márquez, quien asumió hace tres semanas en reemplazo de la renunciante de Libres del Sur Paola Rezzano, y apenas tres días antes de que se tratara en sesión la ejecución presupuestaria correspondiente a 2010.
Los cambios no terminaron allí, porque a la entrada de Márquez le siguió su propia salida por motivos de “imposibilidad” de reemplazarla en sus funciones en el área de limpieza y recolección de residuos; tras ello, se anunció que en su lugar estará Héctor Bonfiglio, quien en el 2007 había asumido como concejal, luego pasó a ser secretario de gobierno, para pasar a ser en el 2009 el responsable del área de Obras Públicas, y finalmente ahora volver al puesto para el que fue electo por medio del voto del pueblo.
En este sentido, López criticó con dureza los movimientos de concejales en las fechas claves para la labor legislativa local, aunque admitió que se tratan de posibilidades contempladas en la Ley.
“En la parte administrativa, es una situación normal que cuando un concejal pide licencia el que sigue en la lista en la que él estaba asuma. Si se analizan los movimientos que hubo, prácticamente fueron destinados solamente para aprobar la rendición de cuentas o el presupuesto, y éticamente esto es bastante cuestionable”, evaluó en diálogo con Info Región.
Consideró que una de las necesidades que hoy por hoy afecta al intendente del distrito, el kirchnerista Darío Díaz Pérez, es la de asegurarse los números dentro del recinto a la hora de las votaciones, y que por ese motivo hubo apremio por colocar a un nuevo concejal, que fue Márquez, la cual tuvo que renunciar apenas unas semanas después ya que al Ejecutivo local se le dificultó encontrar un reemplazo en sus funciones.
Aseguró que la fugaz presencia de Márquez por los pasillos del Concejo trasluce un funcionamiento político donde la estructura que responde al Intendente “cada vez es menor”, por lo cual éste “busca asegurarse que los ediles levanten la mano sin preguntar”, y sin el tiempo suficiente para que analicen cada expediente sobre el que tienen que trabajar.
“Una rendición refleja si han cumplido o no lo que se pautó en el presupuesto, y eso merece el análisis profundo. No pueden venir tres días, tres horas antes y decir que está todo bien, o inclusive ser juez y parte, porque la mayoría o una parte de esa elevación de esa rendición la han hecho los mismos que la votan favorablemente”, criticó el precandidato a intendente por esa fuerza.
Asimismo, respecto al caso particular de Bonfiglio, aclaró que éste no asumió en la última sesión ordinaria que tuvo lugar el pasado viernes porque ya lo había hecho en el 2007, por lo cual no era necesario todo el acto protocolar.
Criticó que solamente hubiera enviado una carta de notificación y que estuviera ausente en la jornada deliberativa del 3 de junio tratándose, precisamente, de su primera sesión al retomar su actividad de edil.
En otro orden, insistió que no se pudo obtener el tratamiento sobre tablas del proyecto para que se frene con la demolición del circuito vial ubicado en el Parque Eva Perón debido a “un tecnicismo”, puesto que la oposición no alcanzó los dos tercios necesarios en la votación.
Sin embargo, resaltó que la mayoría del Concejo está de acuerdo en que se pare la destrucción de la pista, en tanto agregó que “en Lanús se destruye sin haber construido nada alternativo”, y aclaró que no está en contra del Parque de la Memoria que se está levantando en su lugar sino de que se destruya la pista y no se la reemplace.
“Hay que parar con la intolerancia de un Ejecutivo municipal que ha demostrado en infinidad de actos administrativos que lo único que pretende es demostrar que tiene el manejo, que hace lo que se le da la gana, y lo hace mayormente destruyendo, persiguiendo, y sin tener en cuenta en lo más mínimo lo que desea el contribuyente de Lanús”, concluyó.


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