El loteo y venta de los predios ferroviarios para ponerlos en valor

El loteo y venta de los predios ferroviarios para ponerlos en valor
Los Talleres Ferroviarios de Junín fueron establecidos en 1886 por el Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico y se constituyeron en la columna vertebral de la ciudad a lo largo de décadas, período que constituyó el orgullo de la ciudad y una parte vívida de la historia que, en distintas etapas, acompañó el crecimiento del país.
Así crecieron barriadas enteras: el Barrio Belgrano, Villa Talleres y el Pueblo Nuevo fueron por antonomasia y cercanía geográfica los lugares donde esa pléyade de trabajadores se asentó y creció, dando un perfil a la comunidad que consolidó durante largas décadas y que la erigió como un ejemplo de promoción y desarrollo.

Los Talleres Junín llegarona emplear casi 6.000 trabajadores.

Lejos estaba aquel sábado 30 de octubre de 1886, por la tarde, cuando el Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico inauguró un pequeño taller en Junín, con 9 operarios. Dos meses después ya trabajan 51 obreros. En 1906 se produce la remodelación de las instalaciones, construyéndose grandes galpones. En esa época trabajaban 1.600 operarios.

A fines de 1926, los talleres contaban con todas las instalaciones necesarias para carpintería, fundición, ajustaje, usina eléctrica, herrería, caldería, tornería, pinturería y aserradero. El número de operarios había crecido a 3.500.

En la década de 1930 los talleres fabrican la carrocería del primer coche motor del Ferrocarril Pacífico.

La superficie total ocupada por los talleres era de 289.000 m2, llegando a tener casi 70.000 cubiertos, distribuídos de la siguiente manera:

* 14.026 m2 Reparación de coches

* 11.059 m2 Reparación de coches motores

* 20.493 m2 Reparación y fabricación

* 21.258 m2 Mantenimiento servicios auxiliares

La superficie de trabajo a cielo abierto comprendía un área de casi 21.000 m2.

La red de vías interna tenía 29.300 m de longitud, permitiendo el movimiento de los vehículos que se someten a reparación en las diferentes secciones del taller.

Pasado conocido

Todo lo antedicho se presenta como una historia lejana que, si bien muchos son los que aún la recuerdan, el anhelo de volver hacia atrás solo puede ser un deseo que, por más impulso que volviera a tener el ferrocarril, nunca será igual.

Aunque a fuerza de ser sinceros se hace muy difícil imaginarse un núcleo productivo que vuelva a tener el sólido basamento de aquellas primeras décadas del siglo XX para Junín.

Los terrenos ferroviarios

En el último año, la iniciativa de promover el uso de parte de las instalaciones por parte de cooperativas se amalgamó como iniciativa para darle un destino productivo a esos amplios predios que tienen una ubicación privilegiada en el corazón del ejido urbano juninense. Años antes, la Cooperativa Talleres Junín vienen desarrollando sus tareas de reparación de vagones y partes de coches, resistiendo a la dura realidad que atraviesa el sector.

Terrenos muy valorados

Sin embargo, a nadie escapa que los predios ferroviarios deben ser los que cuantitativamente tienen un valor como ninguno en la ciudad. Su ubicación estratégica y la posibilidad de cualquier desarrollo urbanístico acrecientan las posibilidades para el futuro. Si bien las autoridades en ningún momento esbozaron cual será en definitiva el destino de los terrenos, a nadie escapa que a casi dos décadas del cierre definitivo de los Talleres Junín, se impone definir que será lo más conveniente.

Es así como desde las propias fuerzas vivas de la ciudad se especula que sería lo más conveniente.

Si bien los intereses sectoriales pesan de sobremanera a la hora de la toma de decisiones, las opciones se abren como un abanico que habrá que analizar en el marco de lo posible y lo conveniente.

El sondeo de opinión

El diario La Verdad, a través de su edición en internet www.laverdadonline.com preguntó a sus lectores ¿Cuál tendría que ser el destino de los terrenos ferroviarios de Junín?.

Un 43,5 por ciento de quienes participaron de la encuesta se volcaron por la opción de lotearlos y venderlos. Esa posibilidad también plantea diversas formas de hacerlo, aunque queda en claro que la propuesta es que se parcializaran las casi 29 hectáreas y pasaran a manos de particulares, con fines de urbanización.

Un 26,8 por ciento se manifestó a favor de entregarlo a entidades públicas para distintos fines que tengan que ver en forma directa con intereses de la comunidad.

Otro 25,9 por ciento votó por pasarlo al erario municipal para que sean las autoridades municipales las que decidan que ocupación tendría ese lugar.

Un 6 % manifestó no saber que hacer.

Un debate pendiente

Junín se debe un debate que, por supuesto, excede a la ciudad, ya que la decisión emanará de poderes centrales. Pero sería de inestimable valor que las instituciones representativas de la ciudad promovieran distintas ideas y consolidaran iniciativas para avanzar en delinear una función social positiva para esos predios.

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