Lorenzetti: “las perspectivas para el ambiente no son buenas”

Lorenzetti: “las perspectivas para el ambiente no son buenas”

El Congreso de Derecho Ambiental en Bariloche fue inaugurado por el presidente de la Corte, quien dio una clase magistral sobre el drama ecológico del país y el mundo; una visión autocrítica del poder y las posibles salidas.

 

El presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Ricardo Lorenzetti, abrió este jueves en Bariloche el congreso Patagónico de Derecho Ambiental llamando a todos los poderes públicos a priorizar la cuestión ambiental con visión de "estadistas", al tiempo que trazó un panorama sombrío para la cuestión en el mundo, con “retrocesos en la protección” de la naturaleza.

“Las perspectivas no son buenas, el mundo retrocede en materia ambiental. La cuestión no figura en las agendas de los gobiernos o no ocupa un lugar trascendente”, afirmó el juez, considerando que “negar los problemas o los conflictos, no significa que no existan, y por el contrario, se van a potenciar y agravar. Hay que llevar estos problemas al primer lugar de discusión”.

“En el país y en el mundo hay mucha conflictividad por temas ambientales, que siempre llegan a la justicia. Se vienen grandes batallas, por el agua, los glaciares, los desechos. Las crisis ambientales son las que más crecen en el mundo y los conflictos están entre los principales”, explicó.

Lorenzetti destacó el mandato de la Constitución Nacional y numerosas leyes, sobre el “deber” de proteger a la naturaleza, y evaluó que en los últimos años todo el ámbito legislativo y judicial perdió de vista el abordaje del “sistema ambiental” como un todo, y que “si bien no está en discusión que se trata de la defensa de bienes comunes, no se los aborda como bienes colectivos”.

“Muchos no entienden que el ambiente es un sistema y hacen desastres. Acá y en el mundo. Debemos saber que nuestras decisiones impactan sobre todo el sistema y el planeta. Conocemos bien las catástrofes ambientales y las tragedias sociales”, advirtió, agregando que “la naturaleza tiene cada vez menos capacidad de resiliencia”.

Asimismo destacó que los procesos judiciales se traban en la jurisdicción en las que se originan, porque “exceden ampliamente una o varias jurisdicciones”, y no conducen a “resultados efectivos” que “es a donde deben apuntar todos los procesos”.

También al respecto Lorenzetti hizo una severa autocrítica desde el rol de la justicia, aludiendo a los “procesos que no terminan nunca”, y generan decepción y desprestigio de la justicia en la ciudadanía, y frustración en el Poder Judicial.

Destacó el gran avance de Argentina en legislación y judisprudencia ambiental, dijo que es reconocido en todo el mundo, y se refirió a la inserción del país y personal en los foros internacionales más importantes; aunque advirtió que por estos motivos la justicia en el país tiene una pérdida de efectividad creciente.

“Cuando la justicia no produce resultados concretos, no hay efectividad, y eso conduce a la frustración en el Poder Judicial”, sostuvo, aclarando que esta situación ante las temáticas ambientales se reproducen en el manejo de delitos graves como el narcotráfico o el lavado de dinero.

Dijo que por eso el Poder Judicial y las demás instituciones deben “buscar transformaciones” para “dar respuestas y soluciones” y así recuperar eficacia y prestigio.

“Necesitamos legislación más avanzada y políticas mucho más amplias. Pero los jueces pueden colaborar mucho en esto, más allá de los problemas de recursos. Los procesos judiciales no pueden ser tan extensos. Podemos hacer un mejor esfuerzo y dar mejores respuestas”, expresó.

En ese sentido, puntualizó la importancia y validez de aplicación de cautelares en lo inmediato; pero “la sentencia debe llegar, para desterrar la idea de que los procesos colectivos no tienen fin”.

Por otra parte, analizó las medidas del Poder Judicial frente a otros poderes, si con mayor o menor injerencia, comparando con modelos de otros países, y destacando la evolución lograda en Argentina en distintos momentos políticos.

“En los extremos, la justicia en algunos países no interfiere en nada ante la actuación de otros poderes. En otros países, en cambio, la injerencia es muy fuerte”, señaló, destacando que en Argentina la justicia logró una mejor y más efectiva ubicación frente al Ejecutivo y el Legislativo.    

Precisó que ese modelo busca “no sustituir” en la administración al Ejecutivo, sino sólo indicar “qué debe hacer” y “luego controlar el proceso”.

“Pretender sustituir la administración es un error, no funciona. Lo que hacemos es incentivar a otros poderes”, afirmó.

En cada concepto, Lorenzetti intercaló la idea de “gobernabilidad”, instando a que cada decisión judicial” sea “prudente” y “piense en la necesidad de gobernabilidad”.

El prestigioso jurista cerró su exposición destacando la visión de la encíclica Laudato SI del papa Francisco, y llamando a salir de la dialéctica de desarrollo o ambiente: “los modelos que priorizaron exclusivamente el desarrollo, llevaron a la pobreza, y no hubo términos medios. Todo lo que se hizo hasta ahora, aún en países desarrollados, significó un fracaso para las siguientes generaciones. Por eso hay que tener visión de estadistas”, expresó.

Junto a Lorenzetti, compartió la inauguración del Congeso el presidente del Superior Tribunal de Justicia de Río Negro, Sergio Varotto; el vocal del cuerpo Enrique Mansilla, y el vicepresidente del Foro de Tribunales Superiores de la Patagonia, Enrique Peretti, magistrado de Santa Cruz. 

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