El concejal del Frente Popular Eduardo Amalvy le respondió así a su par del Pro, Pablo Portell, que había considerado como “un error” presentarse a competir en las primarias dentro del duhaldismo.
Antes de las elecciones generales, en Lomas de Zamora comenzó el pase de facturas entre sectores internos de algunas fuerzas opositoras. Es el caso del Frente Popular, en donde el edil Eduardo Amalvy cruzó al concejal Pablo Portell por su decisión de no seguir acompañándolos.
Es que el Pro de Portell participó de las elecciones primarias dentro de la estructura del duhaldismo que, finalmente, llevará como candidato a intendente a Jorge Ferreyra, pero luego de estas votaciones hubo arrepentimientos y no seguirán junto a este sector con el que unos meses atrás habían trabado un acuerdo.
En las primarias, la lista del Pro que llevaba como candidato a Germán Yebra resultó cuarta en la interna al sacar 6124 votos, frente a los 29331 que obtuvo Ferreyra.
Ante este panorama, Amalvy consideró que Portell tendría que haber respetado el acuerdo, y al menos esperar hasta después del 23 de octubre para oficializar la salida de la alianza, en tanto que minimizó la posibilidad de que hubiera cosas que “no fueron limpias”, y consideró que esas denuncias hechas por Portell serían nada más que consecuencia de diferencias entre él y el edil Sebastián Leporace.
“Hay mucha gente que se aleja, supuestos amigos de Duhalde que se han retirado. Si uno dio una palabra, hay que cumplirla, se gane o se pierda, lo correcto hubiera sido que pese a perder la interna Portell hubiera seguido trabajando con el duhaldismo tal como había prometido. Debería acompañar este proceso hasta octubre y después tomar alguna decisión, si seguir o apartarse”, evaluó en diálogo con Info Región.
Molesto por la prematura salida de uno de sus ex socios, deslizó críticas contra el "oportunismo", al sostener que “con el diario del lunes es fácil” saber si un acuerdo fracasó o no, pero que esta situación es difícil de prever si las expectativas puestas en un acuerdo son intensas y sus integrantes están convencidos de los aportes que éste puede significar.
Pero el desacuerdo de Portell con Amalvy no se circunscribe solamente a la salida de la alianza electoral sino también a los dichos del primero afirmando que “si la ciudadanía vota al oficialismo por algo será”, y que no es grave la posibilidad de que el kirchnerismo se quede con la mayoría en el Concejo porque “sería la voluntad del pueblo”.
Según Amalvy, si esto efectivamente sucede no se podrían dar debates dentro del Deliberativo igual de intensos que como lo fueron aquellos que tuvieron lugar por la reserva de Santa Catalina o la construcción de un edificio dentro del Parque de Lomas.
“No es sano ni es bueno que el oficialismo en una cámara tenga autonomía propia y que no discuta, las cámaras son ámbitos de debate, contar con 18, 19 o 20 concejales oficialistas haría mucho más difícil analizar ciertos temas”, opinó.
En cuanto a las razones del triunfo del Frente para la Victoria (FPV), una política de subsidiar a los intendentes por fuera de lo establecido en el presupuesto para cada municipio parece haber sido el motivo del éxito del jefe comunal Martín Insaurralde, al menos según Amalvy.
“El gobierno nacional ha hecho prácticamente invencibles a los intendentes, les ha puesto dinero, subsidios, que reciben por fuera de los presupuestos municipales, y un millón de pesos por fuera de los presupuestos beneficia a cualquier intendente. Se apostó a subsidiar a todos los intendentes e inundarlos de obras de todo tipo, pequeñas y grandes, cosas que se ven, y esto va a ser muy difícil revertir”, admitió.

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