“Julio Cortázar” es el nombre de la biblioteca popular que desde hace ya 11 años funciona en Lomas de Zamora. Allí se realizan distintas actividades culturales y educativas. “Todo surgió cuando salíamos de la crisis del 2001, una época muy difícil, pero sin dudas en los momentos más complejos se consolidan este tipo de construcciones", explicaron.
Desde sus orígenes a hoy, el lugar se ha transformado en un pequeño espacio que ofrece múltiples actividades culturales que nutren a jóvenes y adultos del barrio y zonas aledañas.
A costos muy bajos, proporcionan servicios de biblioteca y también cuentan con un gabinete que brinda atención a chicos y chicas.
La biblioteca que funciona como una asociación civil sin fines de lucro, está ubicada en la calle Miguel Cané 967, partido de Lomas de Zamora, y los horarios de atención son Lunes doble turno de 9.30 a 12.30 y luego de 17.30 a 19; los martes por la mañana de 9.30 a 12.30, y los viernes de 16 a 18.
“Todo surgió cuando salíamos de la crisis del 2001, una época muy difícil, pero sin dudas en los momentos más complejos se consolidan este tipo de construcciones. Nos comunicamos con la sociedad de fomento en la que estamos, y desde entonces, nos brindaron el espacio para poder desarrollar nuestras actividades", explicó Graciela Osorio, directora de la biblioteca, en contacto con Info Región. “Todos tenemos nuestros trabajos; es decir, el desempeño que realizamos en la biblioteca esta basado en pasión y compromiso por querer generar un pequeño espacio de cambio social. Actualmente contamos con aproximadamente 10.000 volúmenes en nuestro haber que son disfrutados por jóvenes y adultos de todas las edades”, completó.
Como todo movimiento popular y barrial, la mayoría de su contenido es colectivo. Es así que muchos de sus libros fueron donados. Desde hace 10 años que fueron reconocidos como personería jurídica, pero las personas que allí trabajan lo hacen ad honorem.
El lugar, cuyo nombre pertenece al gran escritor nacido en el viejo continente pero adoptado por la Argentina entera, brinda la prestación de los servicios bibliotecarios por un costo social mensual de 3 pesos, cuya retribución se destina a mantener el lugar de pie.
Además de la biblioteca, allí funciona un gabinete donde trabajan dos psicólogos y una psicopedagogía, quienes prestan sus servicios a un costo social mínimo. “Notamos que cuando comenzamos, y también actualmente, en la zona hacia falta algún tipo de apoyo de este tipo, por eso decidimos llevar adelante esta propuesta como un plus”, explicó Osorio.
Según cuentan, Cortázar recorrió esas calles entre 1918 y 1928. Vivió en el barrio y comenzó a desarrollar allí su talento literario. “Es una forma de que permanezca en nuestras calles”, consideró Osorio.
Quizá la vuelta al día en ochenta mundos pueda resultar imposible, pero sin embargo, esa ilusión, y el anhelo de contar con un espacio propio, sigue intacto.
“Nuestro sueño es tener nuestro propio espacio y no tener que depender de nadie para poder desarrollar nuestras actividades. Seguimos luchando por eso, y por diariamente aportar, aunque sea un granito de arena en mejorarles la vida a las personas que asisten a este lugar, fundado y realizado con mucho cariño”, finalizó.
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