El Club de Amigos de Automóviles Antiguos (CADEAA) de Lomas de Zamora realizó una exposición en la Plaza Grigera en homenaje al día del Turismo de Carretera que se conmemoró ayer y en especial a los hermanos Dante y Torcuato Emiliozzi, pilotos y mecánicos de los ’50 y ’60.
Muchos vecinos de Lomas de Zamora, y en especial aquellos amantes de los “fierros” pudieron llegar hasta la plaza Grigera, para ver unas cuantas reliquias del Turismo Carretera nacional. Es que en conmemoración del día del TC, que se festejó ayer, y con el objetivo de homenajear a los hermanos Dante y Torcuato Emiliozzi -pilotos y mecánicos de los ’50 y ’60- observar el Club de Amigos de Automóviles Antiguos (CADEAA) de Lomas de Zamora organizó una exposición que se robó más de un suspiro, y que tuvo por estrella máxima a la cupe de la dupla, una Ford modelo 1939. Su particularidad: fue el primer auto del país en superar los 200 kilómetros por hora.
Todos los autos estaban impecables, relucientes y listos para que familias enteras saquen fotos y puedan admirar las características de “los fierros” de la época. Pero sin duda, el protagonista de la exposición fue la cupe con la que los Emiliozzi fueron cuatro veces campeones.
“Tiene un desarrollo técnico increíble para esa época. Ver el auto e imaginarse esa velocidad es una cosa increíble. Si ves las características, las ruedas y demás, que haya andado a más de 200 es realmente una hazaña”, señaló a Info Región Carlos Comba, presidente de CAD.
Y lo cierto es su condición de estrella histórica del TC se pudo comprobar por el gran número de visitas que cosechó.
“Para mí es una alegría ver otra vez este auto, al que observé correr cuando era joven. Los hermanos Emiliozzi fueron únicos en su especie porque ellos mismos preparaban el auto y corrían”, expresó emocionado a este medio Alfonso, un abuelo lomense que no se pudo resistir a la propuesta.
El auto pertenece a la municipalidad de Olavaria, de donde son oriundos los hermanos Emiliozzi, y fue prestado a CADEAA para esta ocasión.
“Para el club es un privilegio y por eso se lo quisimos mostrar a la sociedad”, manifestó Comba.
“La gente está muy contenta porque ver estas maravillas no es muy común. Hay mucha gente grande que los ha visto correr, por eso es un encuentro muy emocionante”, explicó el presidente de institución organizadora.
Asimismo quienes se acercaron a la plaza pudieron disfrutar de la presencia de la legendaria “Garrafa” de Andrea Vianini, “La Galera” de los Gringos de Olavarría, el Chevrolet de los hermanos Mantinián y las cupecitas de Logulo y Maineri.
Además estaban algunas recreaciones del TC como el Dodge de los hermanos Suárez. La “Empanada” de Oscar Gálvez y el Chevrolet de Froilán González sumaron más brillo al homenaje, junto con los autos clásicos del Club.
Después de la exposición en la plaza, los autos realizaron un recorrido en caravana hasta la sede del Club, ubicado en Loria 1666, donde se realizó un almuerzo y una entrega de placas recordatorias para algunos de los corredores y preparadores de la época.
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