A tres semanas de que el municipio finalizara la obra de repavimentación en la calle Madrid, los vecinos y comerciantes de la zona piden que se reabra la arteria para que comiencen a circular los vehículos por allí. En tanto, los colectiveros se quejan de las vueltas de más que deben dar para el acceso de los pasajeros, quienes desde entonces caminan más cuadras para llegar a la parada del transporte público.
En tanto, la dueña de un almacén explicó que desde que comenzaron las obras la venta en su negocio "disminuyó". “Trabajo con mucha gente de paso y la verdad que desde que la calle está cerrada no circulan tantas personas como antes, porque las paradas de colectivos están lejos de acá. Desde entonces, la venta cayó pero las boletas siguen llegando igual”, señaló Graciela.
El trabajo de repavimentación comenzó en septiembre y finalizó hace más de diez días. Sin embargo, tres cuadras de la calle Madrid permanecen cerradas al tránsito.
Uno de los problemas que se le presenta a los automovilistas es que desde la comuna no señalizaron correctamente la obras. Es por ello que muchos conductores que no conocen la zona se encuentran con una montaña de escombros apostada en la esquina de Madrid y José María Chocano y deben volver marcha atrás hasta la calle Santa Isabel apara doblar en Jorge Newbery y salir a la Avenida Juan XXIII.
No obstante, muchos conductores deciden pasar por la calle Chocano, la cual no está pavimentada y salir a la avenida por la calle Santa Teresita. Como consecuencia de ello, estas dos calles ya presentan una gran cantidad de pozos que se manifiesta en el enojo de los vecinos que viven sobre ellas.
Desde hace dos años los residentes de la zona pedían que se repavimente el camino ya que la mayor cantidad de baches estaban sobre la cuadras del mayorista. En algunos casos, los baches eran tan grandes que los autos, colectivos y camiones debían cambiar bruscamente de carril para no romper la mecánica de los coches. Sin duda, las violentas maniobras ponían en riesgo la integridad física de los conductores debido a que se trata de una calle de doble mano.
Bruno es un parrillero que trabaja enfrente del mayorista y aseguró ante Info Región que los camiones “son los culpables de que la calle se haya deteriorado tanto”. Pero admitió sentirse “contento” con los arreglos ya que según indicó “era imposible circular por allí”.
Al reclamo se sumaron los colectiveros y los usuarios de las diferentes líneas de colectivos quienes piden retomar el viejo recorrido. Por un lado, los conductores del transporte de pasajeros admitieron que “se tarda más en dar la vuelta" y que "los pasajeros se enojan porque no encuentran las paradas”. Por otro lado, los usuarios se quejan de que tienen que "caminar más cuadras para acceder a los colectivos”.
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