Un grupo de vecinos, que reclama agua y luz en el barrio Miró, cortó por unas tres horas el cruce de Camino Negro y Recondo, generando grandes complicaciones en el tránsito. Frente a esta protesta, las autoridades municipales se comprometieron a recibir a los manifestantes el martes con el objetivo de analizar las obras que el barrio necesita.
“Tuvimos que tomar esta medida porque fuimos varias veces al municipio y no nos recibieron”, explicó Jorge Álvarez, uno de los vecinos afectados ante la consulta de Info Región.
La protesta, que comenzó alrededor de las 8.30 y terminó poco antes de las 12, fue en reclamo de agua potable y del tendido eléctrico en todo el barrio, ya que –según indicaron- hay muchas casas que no cuentan con estos servicios indispensables.
Según explicaron los vecinos, los recursos hídricos eran suministrados por los camiones de los bomberos, pero desde hace varios días “llega un solo camión para 12 manzanas”. Es por eso que el pedido central radica en que se realicen las tareas necesarias para que en el barrio puedan contar con los servicios correctamente y de manera definitiva.
Los manifestantes quemaron neumáticos sobre la ruta y esta interrupción generó caos vehicular y serias demoras. El corte, sólo en la mano que va hacia Capital Federal, se llevó a cabo durante dos horas. A partir de las 10.30 se cortó también la calzada en dirección a Provincia y finalizó una hora después, luego de que los representantes municipales se hicieran presentes en la zona.
“Por el momento nos prometieron que mañana (por hoy) van a venir a instalar unos tanques con unas canillas sociales; eso va a ser supuestamente hasta que termine la obra”, explicó Elizabet, una vecina, tras el encuentro con las autoridades comunales. Es que el intendente Martín Insaurralde se comunicó telefónicamente con los vecinos y se comprometió a instalar 10 tanques de agua potable en la zona, a modo de solución inmediata para los vecinos.
“Nos prometieron una cita el martes para acordar una obra que van a hacer con Aguas y Saneamientos Argentinos (AySA); ahora nos mandaron los camiones y prometieron mandar agua mineral para los chicos porque el agua no es potable para tomarla. La gente se quedó bastante conforme”, explicó la vecina a este medio.
De hecho, al lugar se acerco el secretario de Obras Públicas local, Julio Massara, y anunció que el martes el Municipio y AySA firmarán un acuerdo para comenzar con las obras hídricas en ese barrio, las cuales se extenderían a otros de Villa Fiorito y concluirán “dentro de cuatro meses”. Frente a esta convocatoria al diálogo, los vecinos aseguraron que no volverán a manifestarse, aunque Elizabet advirtió: “Si no hace nada otra vez, volveremos a cortar”.

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