Lomas celebró sus fiestas patronales

El Obispo lomense, Monseñor Jorge Lugones, encabezó la ceremonia en homenaje a Nuestra Señora de La Paz, patrona del distrito. El festejo comenzó con una peregrinación en bicicleta hasta la plaza Grigera, donde se realizó una misa a cielo abierto y la autoridad mayor de la Diócesis pidió "Paz y ternura".“Te lo pedimos para nuestro Conurbano bonaerense", resaltó.
Cientos de fieles católicos se hicieron presentes ayer en la plaza Grigera, de Lomas de Zamora, para honrar a la patrona de la Diócesis lomense, la Virgen Nuestra Señora de la Paz, a la que se invoca todos los 24 de enero. Además de la misa en el espacio abierto, también se la homenajeó con una peregrinación en bicicleta.

La conmemoración estuvo presidida por el Obispo de Lomas de Zamora, Monseñor Jorge Lugones, quien recibió de brazos abiertos a integrantes de las 59 comunidades que pertenecen a los seis distritos que conforman la Diócesis: Lomas de Zamora, Almirante Brown, Esteban Echeverría, San Vicente, Presidente Perón y Ezeiza, además de todos los devotos que se acercaron para comulgar con el festejo.

“Madre caminante llénanos de ternura a los necesitados de paz. De la paz de la convivencia, que nos dé la paz que nos hace responsables de todos los ofuscamientos de la justicia, demasiado largamente esperada”, resaltó Lugones, acompañado de otras autoridades eclesiásticas y locales.

Durante la ceremonia, el Obispo hizo referencia a la Santa Patrona como “mensajera de la buena noticia” porque trae las “buenas nuevas del Evangelio”.

“Te lo pedimos para nuestro Conurbano bonaerense, oscurecido por la violencia, la impunidad del narcotráfico, la trata de personas, la falta de trabajo formal, el azote casi diario de la muerte de jóvenes en la calle”, pidió el Monseñor y agregó “que los intereses de los sectores y las deshonestas contiendas partidistas no las lleven de tierras de conquista a tierras de nadie con el fin de que la solidaridad de las calles deje de vivirse como un compromiso más”.

El calor agobiante de ayer no fue impedimento para concretar la tradicional bienvenida a la Virgen, cuya imagen llegó a la plaza a las 19:15, en manos de los Bomberos Voluntarios del municipio, quienes estuvieron seguidos por una prolija columna de religiosos y fieles, que traían coronas y ramos de flores para Nuestra Señora de la Paz.

Una suelta de globos con cartas e imágenes de la Santa dieron comienzo formal a la ceremonia. Cansados por el peregrinaje, pero con los corazones más encendidos que nunca, los presentes se emocionaron con cada palabra de Lugones y veneraron a virgen, como sucede desde hace 147 años en cada fiesta Patronal del distrito.

Instituciones como Cáritas Diocesana, Bomberos Voluntarios de Lomas de Zamora, el Círculo Católico de Obreros y la Cámara de Comercio de Lomas acompañaron el cierre de los festejos.

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