La AM local, vaciada y en silencio

La AM local, vaciada y en silencio
Se cumple un mes de huelga en LU19, que atraviesa una profunda crisis iniciada durante un polémico manejo empresarial. Diez años sin balances, robo de equipos y juicios laborales anticiparon la debacle.
Aquejada por deudas, juicios y trabas burocráticas producto de una polémica gestión empresarial, LU19 atraviesa una crisis gravísima que se manifiesta en la medida de fuerza por atrasos salariales, pero es mucho más profunda. Sin documentación sobre sus bienes y con su licencia vencida, la AM local sigue en el profundo pozo en el que la sumió una administración que, literalmente, la vació. "(Hugo) Benedetti iba a tomar posesión de la radio un lunes y el domingo a la noche se llevaban monitores de led y computadoras. Hasta el último día saquearon la radio. No tuvieron ningún escrúpulo", aseguró Alejandro Soto, operador desde hace 21 años y referente gremial, para describir cómo fue el traspaso accionario de La Voz del Comahue, en junio del año pasado.

Entre los 40 empleados de Cadena Radios del Comahue (un paquete que agrupa dos radios reginenses, y las locales AM 690 y FM 102.9) hay discrepancias en torno al nivel de responsabilidad del actual propietario, Hugo Benedetti, y sus antecesores. Hay coincidencia, sin embargo, en que la decadencia de LU19 comenzó mucho antes de 2013 con un manejo irregular de inmuebles, equipos y faltante de documentación que se terminaron combinándose para impedir el funcionamiento administrativo y financiero de la firma.

"La emisora de Regina es lo único ordenado. La casa donde está el estudio es de la radio y la planta de transmisión tiene un comodato de 100 años otorgado por el Municipio. Acá no hay ningún documento", detalló Soto, uno de los empleados más antiguos de La Voz del Comahue quien por su actividad sindical intervino en numerosos conflictos laborales.

El predio de la planta transmisora ubicado en Fernández Oro no sólo no tendría escritura, sino que hasta habría intenciones de lotearlo. "Vino un abogado a proponer que si se la empresa se declara en quiebra el lugar se venda para obtener recursos", confió el operador radial.

Como la mayoría de sus compañeros, pasó gran cantidad de años sin ART, ni aportes patronales. "El manejo siempre fue así, por cuestiones políticas. El dueño era (Pablo) Verani, que manejaba la parte económica desde su paso por el Gobierno", detalló.

Empresarialmente, el ex gobernador rionegrino nunca figuró como propietario de las acciones. Su poder dentro de la empresa que manejó LU19 quedó en evidencia en el paro de actividades previo al traspaso a Benedetti, cuando las caras visibles le expresaron a los trabajadores que el por entonces senador nacional era el verdadero propietario y quien debía resolver el conflicto.

Actores

Ricardo Di Luca, Miguel Romay y Miguel Abadovsky eran los responsables de la radio cuando comenzó el proceso de declive. Los dos primeros estaban encargados del día a día, mientras que Abadovsky sería el poseedor del mayor porcentaje del paquete accionario. Di Luca también era propietario, mientras que Romay "el director de la emisora, así figuraba al menos", coincidieron empleados quienes sostuvieron que, en realidad, operaba como el propietario "y tenía los vínculo político y relación directa con Verani".

"En los últimos 10 años se apostó a programas baratos. El mismo locutor trabajaba de lunes a lunes y lo único que hacían era cambiarle el nombre al programa. Se reciclaba hasta que ya no se podía más. Y al mismo tiempo había gente que con nuestros aportes jubilatorios iba a transmitir mundiales, porque la pauta era todo canje así que plata no había", dijo Soto. Di Luca y Romay cubrieron para LU19 los mundiales de básquet de 2002, 2006 y 2010.

En la radio había despidos, denuncias por irregularidades laborales y falencias técnicas. Pero la sangre no llegaba al río. "La cuestión política era más fuerte. Siempre fue así", explicaron trabajadores de la emisora aludiendo a acuerdos económicos individuales o presiones para frenar huelgas.

El estrecho vínculo con Verani permitió, por ejemplo, obtener pauta publicitaria estatal a pesar de las irregularidades de documentación y licencia. Sin embargo, el caudillo radical decidió cortar la relación con sus socios y la emisora, presumiblemente porque su salud era delicada. Lo hizo aproximadamente un año antes de su fallecimiento, que se produjo en septiembre de 2013.

Las caras visibles de La Voz del Comahue también habían negociando su salida y terminaron entregando la conducción a Benedetti. La decisión se tomó en febrero de 2013 "después de que él le presentara su proyecto al gobernador (Alberto) Weretilneck, los dueños y viniese a la radio a contarnos lo que quería", según relataron desde el segundo piso del edificio de Roca 365.

El desmanejo interno era difícil de imaginar. "Durante diez años no hubo balances, los tenía un contador de Bahía Blanca al que no se le pagaba", relataron testigos directos de la transacción, que no fue convalidada por la Afsca. Ésa es una de las trabas que bloquea créditos bancarios que el nuevo conductor ya había tramitado, entre ellos uno con el Banco Provincia del Neuquén.

"Hay una anécdota que refleja lo que pasó todo este tiempo en la radio. Había un compresor de audio supuestamente roto, venía uno de los dueños y sacaba plata para arreglarlo. Pasaba una y otra vez. Cuando asumió, Benedetti trajo un técnico a reparar los artefactos de transmisión que lo revisó y dijo que estaba intacto, sin uso y con sellos originales. Nunca se rompió, sino que lo usaban como excusa para robarse entre ellos. Lo contamos siempre y nadie lo puede creer", expresó Soto.

Ése panorama fue el que encontró Benedetti, quien ha reconocido en audiencias en la Secretaría de Trabajo que sus complicaciones obedecen a la imposibilidad de tramitar créditos bancarios o disponer del dinero acumulado en cuentas bancarias, embargadas por juicios laborales. El balance, igual es muy negativo: cuenta con unos 9 millones de pesos en activos y un pasivo creciente, en torno a los $14 millones.

Los empleados podrían tomar las instalaciones

Los trabajadores de las emisoras radiales LU19 y LU16, de Villa Regina, aseguraron ayer que profundizarán las medidas de fuerza en reclamo del pago de salarios atrasados. La actual conducción de Cadena Radios del Comahue les adeuda diciembre, medio aguinaldo, enero y pronto se sumará febrero.

Indicaron que hay trabajadores que están atravesando momentos muy complicados, ya que no tienen otro trabajo y tuvieron que desprenderse de vehículos o inmuebles para afrontar las acreencias que van acumulando. Por eso, exigieron a los responsables de la firma que depositen el dinero o se profundizará la huelga, que hoy cumple un mes. "Si tenemos que tomar las radios, lo vamos a hacer. La determinación es que se haga visible nuestra problemática, porque es muy seria", relataron acompañados por referentes de Fatpren y Aatrac.

Los gremios sostuvieron que AM690 no cuenta con licencia para operar "y eso es responsabilidad de sus autoridades, que deben normalizar la situación y abonar sus compromisos atrasados". También se han planteado pasos a seguir a largo plazo aunque "por el momento no" contemplan hacerse cargo de las cuatro radios a través de una cooperativa de trabajo.

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