Después de un año y medio en la “B” Nacional, Unión vuelve a jugar en Primera. Desde las 17 de este domingo y en el estadio 15 de Abril, la alineación santafesina intentará seguir con la racha positiva que trae del torneo anterior.
Se terminó la etapa de preparación previa al comienzo del Torneo de Primera División. Ya no se analizarán más los entrenamientos de pretemporada o los encuentros amistosos porque llegó la hora de la verdad para los de Leonardo Madelón, ya que este domingo desde las 17 y ante su gente que colmará el estadio 15 de Abril, el Tatengue volverá a ser oficialmente de Primera División.
Y llega a la primera fecha entonado porque esta formación que solo tendrá un rostro nuevo (el zaguero Rolando García Guerreño), se acostumbró a ganar todo lo que jugó. La mentalidad que impuso el cuerpo técnico tuvo en la segunda rueda de la “B” Nacional un resultado estupendo y lo mismo se observó en cada amistoso, salvo ante Argentinos Juniors, en donde las cosas no salieron como pretendieron y el fastidio de ese momento fue total en Mar del Plata por parte del entrenador y su grupo de trabajo.
El técnico rojiblanco y sus dirigentes adoptaron la política de seguir por el camino que marcaron en su momento en la Segunda División porque el resultado positivo está a la vista, pero ahora las cosas cambiarán y sobre todo porque son de Primera, donde las exigencias serán aún mayores, obviamente como los rivales a los que deberá enfrentar.
El camino de las estadísticas
Ese chip positivo y ganador que tiene instalado el grupo, lo llevó a obtener una racha de 11 encuentros sin conocer el resultado de la derrota, esa serie de cotejos sin perder que lo signaron como el mejor equipo de la Primera “B” Nacional sacando una diferencia de 10 puntos con su archirrival Colón, que fue el primero de la Zona “A”, y de 8 unidades a Crucero del Norte, equipo que finalizó segundo en la tabla general del Torneo de ascenso.
Esa gran diferencia que mostró la alineación de la Avenida es la que intentará mantener en la medida que se pueda en la máxima divisional del fútbol nacional.
El camino será duro y el comienzo del certamen también, porque el rival que tendrá esta tarde enfrente es Huracán, formación que llegó ayer a Santa Fe motivada por su presente futbolístico, ya que en los últimos meses logró ascender, ganar Copa Argentina y meterse en la fase de grupos de la Libertadores.
Pero el grupo que dirige Néstor Apuzzo saldrá esta tarde al estadio 15 de Abril con la obligación de ratificar lo que viene demostrando y además sabiendo que enfrente estará Unión, equipo que en el campeonato anterior le ganó en las dos canchas, siendo más abultado por rendimiento y resultado lo que se dio en la primera rueda en la avenida López y Planes.
La base es clave
La principal idea que plasmaron Madelón y los directivos del fútbol profesional era sostener la plantilla que logró colocar al Tate en Primera y ese objetivo se logró porque solamente fue vendido a Lanús el primer central Diego Barisone y por eso se contrató a García Guerreño. Después el DT solicitó jugadores de experiencia en el mediocampo, y llegaron Diego Villar y Matías Sánchez para darle recambio en una zona clave en donde también se sumó Emiliano Ellacópulos, mientras que en la delantera arribó una de las ruedas de auxilio de Claudio Guerra o Enrique Triverio como lo es Fernando Coniglio.
Se sumaron pocas caras nuevas a un grupo que está conformado desde hace más de un año, pero lo más importante es que lo que no se negoció durante el receso y la pretemporada es ese chip ganador y positivo que inculcó el técnico a un plantel de profesionales que tiene las ansias de hacer un buen papel en el fútbol grande, ahora depende solo de ellos.
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