Los lobos marinos se trasladan y descansan en un nuevo lugar

Los lobos marinos se trasladan y descansan en un nuevo lugar
Más de 250 ejemplares se adaptan a la nueva ubicación. La Fundación Fauna Argentina realizó pruebas con distintos sistemas tecnológicos. El objetivo es que se trasladen a la punta de la escollera
Los lobos marinos, que durante los fines de semana y las temporadas se transforman en un atractivo de Mar del Plata para toda la familia, están siendo llevados desde la banquina hacia la punta de la escollera sur.

El traslado corresponde a un proyecto del Consorcio Portuario que lleva adelante la Fundación Fauna Argentina. “A nosotros nos pareció bien poder sacar los animales de la banquina, porque iban a estar en un lugar mucho más limpio y lejos de la operatividad de los pescadores”, consideró Juan Lorenzani, presidente de la Fundación.

La “mudanza” de estos animales se realiza paulatinamente. Hace seis años se realizaron experiencias para el traslado con maquetas, sonidos de lobos marinos, marionetas y elementos que imitan el movimiento. “Fueron trabajos preliminares que nos permitieron adquirir cierta experiencia”, señaló Lorenzani.

De esta manera, se logró acercar una importante cantidad de lobos que, cuando pasaban por el canal, se detenían y se arrimaban. “De 350 animales que logramos atraer, 50 se subieron, pero no había permanencia”, detalló.

Por falta de fondos el traslado se detuvo. Sin embargo, la fundación continuó experimentando con nuevas tecnologías. Una de las pruebas fue el trabajo con un sistema de sonoboyas con ultrasonido para que los animales asocien ese sonido con la presencia de otros ejemplares.

Hace un mes, los lobos marinos comenzaron a ubicarse en la playa que se encuentra a unos metros de la banquina donde estaban. “Con un conjunto de técnicas utilizadas se logró que los lobos empezaran a quedarse”, explicó el referente de Fauna Argentina.

En el lugar, el sector de los lobos está delimitado por sogas con carteles de “Atención” para advertir al público, ya que se trata de animales salvajes. Más de 250 animales de la población de 500 machos se ubican ahora en el lugar.

“La idea es poner alambrado a medida que van avanzando los animales. También se trabaja con maquetas que se colocan a 30 metros del último ejemplar. Ésta atrae a los lobos y cuando suben al lugar, se dan cuenta que hay una maqueta. Entonces se desplazan hasta donde está el último animal”, explicó Lorenzani.

En la ciudad, todos machos

La Fundación Fauna Argentina trabaja con los lobos marinos de Mar del Plata y la zona de la costa desde hace más de 28 años. Todos los trabajos los realizan con fondos propios.

Para ser identificados y saber desde dónde emigraron, los animales son marcados en la banquina y en la lobería. “En diciembre se produce una merma de un 50 por ciento de la población, que son machos adultos fuertes”, detalló Lorenzani.

En 1990 se realizó un estudio que determinó que los animales marcados en Mar del Plata y la zona emigran a Isla de Lobos, Uruguay, donde hay instalada una colonia de hembras. Y es que en la ciudad, todos los animales pertenecen a una colonia única de machos adultos y juveniles.

Al observar la playa donde los lobos descansan en la escollera sur, es difícil ignorar botellas, bolsas y demás residuos que la marea arroja a la arena.

“El problema son los pluviales. Los desperdicios que la gente tira en la calle, papeles, bolsas, se van a la alcantarilla y cuando llueve todo eso va a parar al mar”, señaló Juan Lorenzani, y consideró la necesidad de comenzar campañas para concienciar a la sociedad para que no arroje residuos a la calle.

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