Comenzó la transición en Guaymallén. Reapareció Lobos y Leopoldo Orquín fue el enviado de Iglesias.
Por primera vez, el intendente interino Luis Lobos recibió en su despacho a enviados del electo Marcelino Iglesias para comenzar de manera formal la transición en Guaymallén. No estuvo el propio Marcelino, que ya dijo que no hablará con Lobos. El enviado es un viejo conocido del radicalismo y ex ministro de Seguridad, Leopoldo Orquín. Aunque aseguraron que el encuentro fue bueno y los emisarios radicales dejaron un listado de dudas y esta síntesis reconocida por el intendente derrotado: "La situación financiera es pesada".
El encuentro duró 40 minutos en el despacho del quinto piso del edificio comunal. Sirvió al mismo tiempo como una reaparición pública del mismo Lobos, que atravesó en las últimas semanas con protestas municipales por el recorte de sueldos que aplicó por la crisis financiera en el municipio.
Según un comunicado del municipio -puesto que el mismo Lobos siegue en silencio de radio y sus funcionarios tienen la orden de no hablar-, el encuentro sirvió para que las partes se interiorizaran sobre el estado actual del municipio más poblado de Mendoza.
"Fue una buena reunión", convino Orquín. La elección del emisario no es caprichosa y previamente Iglesias había dejado en claro que no se juntaría con su rival electoral. Orquín fue el primer intendente que tuvo Guaymallén al regreso de la democracia, entre 1983 y 1987. Es decir, conoce bien el municipio. Además, llevó a un especialista en Hacienda que trabajó con él en la época del ministerio de Seguridad -gestión Iglesias- y con experiencia en asuntos municipales, Marcelo Japaz. Además, esta relación se acentuó cuando Iglesias fue asesor de Orquín en el Congreso.
Además de Japaz, también fueron de la expedición la concejal Evelin Pérez y el hijo de Iglesias, Mauricio. Lobos los recibió con tres funcionarios: su secretario de Gobierno, Juan Kohn; la titular de Hacienda, Irma Bruno y Federico Sampieri, secretario de Obras y Servicios Públicos.
Una lista de preocupaciones
Orquín sostuvo Iglesias le dio libertad de acción para llevar adelante la transición. Pero aclaró que no formará parte del gabinete radical.
"Marcelino viene de una campaña muy dura y tendrá sus razones -para no hablar con Lobos-. Me junté con él, le acepte este pedido y también le hice reflexionar de que la campaña ya terminó. Ahora la gente de Guaymallén es la que está primero", definió el ex ministro de Seguridad.
Orquín le entregó a Lobos una lista de cosas que Iglesias necesita saber antes de asumir y que son las preocupaciones del intendente electo. Entre éstas, cuál es la planta real de personal del municipio; en qué estado se encuentra la obra pública, cuáles son las obras paradas y las que están en ejecución; el estado de los camiones municipales; los ingresos municipales, porque los padrones territoriales no están actualizados.
"Sobre la situación financiera me confesó el intendente que está muy pesada. Asumir en estas condiciones, para el electo es muy dificultoso si no comienza a prepararse", explicó el ex intendente. Y la concejal radical añadió: "Reconoció que la situación a nivel provincial y municipal es grave".
"No es un tema de confianza, corre por cuenta de que es información pública. Esperamos que haya buena voluntad del otro lado", indicó Evelin Pérez, luego de la reunión. Y tradujo sus dudas frente a la gestión justicialista: "Desconocemos el monto total de las deudas, las contrataciones de las diferentes obras que se licitaron antes de las elecciones y que hoy están frenadas. El estado de las cuentas del municipio es realmente preocupante".
Para enfrentar el rojo en las cuentas, luego de una campaña electoral en la que se gastaron muchos recursos, Lobos tuvo que comenzar un proceso de ajuste en el municipio que implicó el recorte de horas y sueldos a municipales. Esta semana, ATE protestó en la municipalidad por estas medidas. Iglesias ya manifestó, por otra parte, que tienen conocimiento de que unos 600 contratados pasaron a planta permanente.
Quién será el sucesor de Lobos por 13 días
Por lo pronto, Lobos se comprometió a devolver la información solicitada el martes próximo. Pero todavía falta definir una cuestión política más.
Lobos tiene mandato hasta el 28 de noviembre como concejal. Ese día, asumirán nuevos ediles en el Concejo Deliberante, que tendrá además que elegir a la nueva autoridad para que se haga cargo de la intendencia -de manera interina- durante 13 días , es decir, hasta el 10 de diciembre, momento en el que ingresará formalmente Iglesias como jefe comunal.
Esa será otra pelea de reacomodamientos en el Concejo Deliberante para el radicalismo en Guaymallén si no se cierra en la transición. Iglesias hizo campaña electoral sin tres de los concejales radicales que quedarán por desconfianza: en otras palabras, les achaca vínculos con Lobos. Pero Iglesias finalmente ganó la jugada.
Ahora bien, en el nuevo mapa político del Deliberante, tendrá a tres ediles propios, pero también a otros tres que no le responden. De los afines, están la mencionada Evelin Pérez, Ignacio Conte y Fabián Forquera. Habrá que ver cómo queda la relación con Juan Nárvaez, Daniel Centeno y Estela Baldovino a la hora de elegir a la nueva autoridad.
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