El Lobo no pudo quebrar a Ferro y adiós a su invicto

La visita acertó una vez y luego se defendió de los ataques mens sana
El invicto que traía Gimnasia en esta segunda rueda de la B Nacional se frenó en la estación Ferro Carril Oeste, en un final con mucho dramatismo. La marca que traía el Lobo llegó a once partidos pero, como ayer también perdió Sarmiento, las cosas en la tabla quedaron igual, por lo cual adquiere relevancia aquello de que “no hay mal que por bien no venga”, y este cachetazo puede devolver a la realidad al equipo de Troglio que ayer transitó los 90’ poco menos que en falsa escuadra.

Al margen de todo esto, Ferro, con gol de Christian Chimino -primer tanto como profesional- le ganó sin merecerlo a Gimnasia que, tras ese golpe (30’ del primer tiempo) tuvo por delante una hora de juego para defender su invicto.

Lo de dramático estuvo dado en que los instantes finales en el Bosque, el volante visitante Marcos Acuña sufrió un desmayo y, tirado en el campo, estuvo no menos de dos minutos sin recibir asistencia médica en virtud de que nadie -arbitro, asistentes y jugadores- no se percataron del hecho y de la gravedad del mismo.

El gran pecado del Lobo fue no haber hecho un mejor aprovechamiento de las chances de gol que se le presentaron. Tres de ellas clarísimas y las tres las desaprovechó increíblemente el Gordo Mussis, la primera al minuto de juego nomás.

Clic para ampliarEl equipo que conduce el Tata Brown se había agrupado muy bien en su campo. Y ante el sistema defensivo de la visita Gimnasia intentó imponer su toque y ruptura por los costados, especialmente por la izquierda en donde García imponía su habilidad y velocidad.

Pero no acertó de entrada, tampoco a los 28’ cuando el golero Carranza le tapó un tiro a quemarropa del propios Mussis, a quien había habilitado con centro atrás Pereyra, que había elaborado una muy buena acción individual sobre la izquierda. Ferro no se había soltado en ataque, un poco porque el local lo había presionado muy bien, pero en una jugada aislada dio un golpe que terminó siendo decisivo.

Todo arrancó con un centro de Acuña al área, Blengio rechazó el balón de cabeza que fue a caer en los pies de Chimini, ubicado fuera del área. El volante despidió un remate bajo, con regular potencia, que superó la barrera de jugadores que había en el área local y tomó de sorpresa a Monetti que, cuando quiso reaccionar, ya la pelota viajaba a la red.

La búsqueda, de cualquier manera, le correspondió siempre a Gimnasia. Al equipo verdolaga le quedó la chance de contraatacar, aunque en forma muy esporádica, dado que todo su afán estuvo destinado a agruparse bien del medio hacia atrás y hacerle las cosas complicadas al Lobo.

Cuando se hizo la luz en el Bosque, para el inicio del complemento, y antes del minuto, fue otra vez Mussis quien desaprovechó otra chance, al rematar desde buena posición por sobre el travesaño, tras una serie de rebotes. La cuestión fue que, a medida de que transcurrían los minutos, Gimnasia se iba diluyendo (los cambios no cambiaron nada) y el encuentro cayó hacia un punto muerto en el rubro emociones. Nacho Fernández, con un cabezazo que salió desviado, pudo empatar, también Mussis con otro disparo de media distancia que salvó el arquero, mientras que un centro de García desde la izquierda rozó el travesaño y se fue afuera. Ferro aguantó, Gimnasia no pudo, y adiós invicto. Pudo y debió igualar el equipo local. Pero no lo consiguió. Le faltó definición. En definitiva, triunfó el que acertó en el arco.

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