El Lobo no fue el que era y dejó escapar una chance

El local se mostró muy impreciso con la pelota, pero hizo más por ganar
Síntesis: Gimnasia - Godoy CruzNo se le dio ayer el gol a Gimnasia, pero más por falencias propias que por mérito del rival, y por eso tuvo que conformarse con un empate (0-0) frente al Tomba mendocino que tampoco hizo méritos como para llevarse algo más del Bosque que esa unidad.

El equipo de Troglio desaprovechó la chance de alcanzar a Newell’s en la punta del torneo Inicial, pero llegó a los 10 puntos sobre 15 posibles que, sin duda, no deja de ser una muy buena, y hasta impensada, cosecha.

Si bien el Lobo no fue el del martes pasado en Rosario, tampoco se asemejó el que dio cuenta a River, Central y Belgrano, pero no funcionó como es capaz, estuvo errático, impreciso en el manejo del balón y, fundamentalmente, claudicó notoriamente en el último y decisivo pase.

Todo eso lo aprovechó Godoy Cruz que arrancó con un tímido 4-4-2 y que luego, para sostener el 0-0 cambió por un más cauteloso 4-4-1-1, todo para ponerle freno a las intentonas de un Gimnasia que iba sin solución de continuidad pero que luego se diluía irremediablemente por sus propias falencias o porque el rival se había cerrado bien atrás y no le daba resquicio para la llegada, tanto sea por abajo como por arriba.

Y eso que Troglio, muy a su pesar porque por lo general siempre le da continuidad a sus jugadores, tuvo que mover el banco para encontrar es volumen de juego que esta vez faltó a la cita.

Uno x unoLos ingresos de Juan Pablo Rodríguez y Maximiliano Meza para cubrir los puestos de los inexpresivos García y Mussis, fue un intento por darle otro cariz al equipo, que no engranaba y se debatía con sus imprecisiones.

Pereyra bajó entonces a volantear, Rasic y Borghello fueron de punta, pero sus proyecciones arrancaban invariablemente por derecha con Oreja o por Licht, en el otro costado.

Todo eso en el complemento, luego de un primer tiempo que se fue sin pena ni gloria, con pocas emociones, donde solamente se contabilizaron dos aproximaciones de Nacho Fernández mal resueltas, y un cabezazo de Castillón que se perdió contra el palo derecho de Monetti. Y el Tomba, que lleva 469 minutos sin convertir un gol y cinco partidos sin ganar (cuatro del Inicial y uno de la Copa Argentina), se fue convenciendo desde muy temprano que el 0-0 era un buen resultado y a su planteo especulador le dejó abierto el contragolpe para tratar de sorprender a un Lobo que se venía con mucha determinación pero escasa claridad.

Sin Nacho Fernández (acalambrado) en la cancha, el local careció de un generador de juego idóneo, y quien en la emergencia suplió esa carencia fue Rasic, que al bajar algunos metros hizo una buena distribución del balón, con aperturas interesantes, y eso que es no es su fuerte verdaderamente.

El partido, en lo que hace al segundo tiempo, tuvo solo algunos pasajes de interés, ya que las llegadas fueron poco profundas, y solo un cabezazo de Federico Rasic en el travesaño del arco del Tomba (’22, tras un tiro libre de Mussis, y el rebote la tomó Pouso, que también cabeceó con escasa fuerza y dirección terminó en las manos del arquero Jorge Carranza) acercó al conjunto local. Gimnasia buscó con los pelotazos cruzados, con pelota detenida también, pero sufriendo con las réplicas de la visita, como aquella que encabezó García por derecha y pudo tapar Monetti.

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