Festejó luego de cinco fechas, pero su tarea no fue del todo convincente
La victoria (2-0) ante el discretísimo Deportivo Merlo sirvió para cortar una racha de cinco partidos sin poder ganar, con tres derrotas y dos empates, todo lo cual lo desplazó del sitial de privilegio que tuvo hasta el pasado mes de octubre, para depositarlo en un par de escalones abajo, aunque con posibilidades de, cuando regrese de las vacaciones, seguir intentando, en el último esfuerzo, poder regresar a primera división. El triunfo de ayer en el Bosque, que consiguió en medio del fuerte viento y la lluvia, lo materializó con un golazo de Cristian Piarrou, a los 14’ del primer tiempo, en el que fue su primer gol en primera división (tenía otro, pero en contra, jugando ante Huracán), y otro del colombiano Luis Peralta, cuando ya se cerraban los cortinados por este año en 60 y 118.
No fue una tarea superlativa ni mucho menos la del equipo de Troglio, que tuvo un par de ausencias importantes en el fondo, que afrontó el partido con lo que tenía a mano y que cerró el mismo con nueve jugadores de la casa, lo que no deja de ser un hecho auspicioso pero que no marca que éste será el que saldrá a pelear lo que resta del torneo de la B Nacional.
A este equipo de ayer le costó mucho defender con seguridad, es más, ganó muy poco en el juego aéreo, y por la falta de precisión en los centros o los pases, desaprovechó muchas chances en ataque.
Clic para ampliarTal vez en la mejor jugada de la tarde, cuando pudieron combinar Mussis y Fernandes Silva por derecha, llegó la apertura. Todo porque Piarrou se atrevió a seguir la jugada dentro del área y que, cuando recibió la pelota, vaya uno a saber si intentó el centro o el remate al arco ya que tenía ángulo cerrado, pero lo cierto es que la pelota se le metió por arriba al golero Tantoni y fue a caer adentro, junto al segundo palo. Al margen de lo que intentó hacer Piarrou, fue un golazo.
Ese buen momento del Lobo se eclipsó cuando en el Bosque cesó de llover, y fue entonces que Merlo, con muy poquito, pero aprovechando las falencias del fondo mens sana, lo hizo revolcar un par de veces a Monetti, y cerca estuvo de darle un dolor de cabeza al Lobo.
El complemento tuvo más ida y vuelta. Merlo buscó pero sin la profundidad del comienzo, aunque tuvo con un cabezazo de Lázzaro, que se fue desviado, la chance del empate.
Gimnasia, con algo más de espacios, fue también por el segundo. Lo tuvo Mussis, también el debutante Meza, lo pudo haber festejado Romea, otro de los refrescos ayer, pero recién el segundo llegó a los 40’ cuando Mussis le puso una buena cortada en profundidad por el medio a Peralta. El moreno trabó la pelota con el golero visitante en la puerta del área, se la ganó y, con el arco libre, la empujó a la red sin problemas. Y final.
Tendrá que mejorar Gimnasia si es que quiere alcanzar el objetivo que lo ha movilizado. El equipo ha extraviado aquella seguridad, esa solidez como equipo con una cuota importante de gol, y en el cierre lo acosaron las dudas y los problemas que lo terminaron inmovilizando. Está claro que para saber de su futuro hay que mirar el presente, y allí tanto jugadores como cuerpo técnico encontrarán las razones de esta declinación.
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