Un Lobo deslucido se tuvo que conformar con el empate

Un Lobo deslucido se tuvo que conformar con el empate
Gimnasia no encontró juego e igualó con Atlético de Rafaela en el Bosque 1 a 1. Pouso y Albertengo, los goles. Pocos se lucieron en el local. Como ante Belgrano, le cuesta de local.
En este inestable torneo Final, es muy difícil que un equipo repita actuaciones dos fechas consecutivas. Y en ese transitar se encuentra Gimnasia. Tras dejar pasar la victoria ante Belgrano como local, fue a Mendoza y le ganó con claridad a Godoy Cruz. Hoy, estuvo más cerca de la imagen que dejó ante los cordobeses, aunque con mucho menos generación de fútbol. Fue un empate 1 a 1 ante un Atlético de Rafaela, que el balance general fue superior, siempre apostó a lo colectiva ante un rival que se mostró inconexo.

"Hoy tenemos que agradecer que al menos empatamos". La frase es de Pedro Troglio, palabras inusuales en el entrenador post igualdad. Que resumen lo que fue el partido. El Lobo siempre se sintió incómodo, con un Franco Mussis al que le faltó acompañantes para generar fútbol, y casi sin peso ofensivo.

Por el contrario, la Crema fue ordenado, no entró en el juego directo que propone Gimnasia, y sin ratificarlo en el marcador, siempre dio la sensación de que controlaba los tiempos del partido. Es más, sobre el final, lo pudo haber ganado si el pibe Nicolás Orsini controlaba bien el balón.

En la primera parte, el Lobo salió a hacer el juego conocido: con mucha dinámica, movilidad, por las bandas, tratando de sacar rápido la ventaja. Un planteo que el rival ya conoce, pero que muchas veces no encuentra las armas para contrarrestarlo.

No fue el caso del equipo de Jorge Burruchaga, que no sufrió complicaciones, intentó sostener la pelota saliendo desde el fondo y jugando lejos de su arco.

Es más, la primera jugada de peligro la generó la visita a los 11 cuando Lucas Albertengo -al final la figura del encuentro- no pudo rematar con comodidad ante un pase de Diego Vera.

Mussis aparecía como el organizador, pero no encontraba socios para romper la marca rival en la mitad de la cancha. Adelante, Gustavo Bou tenía movilidad y sacrificio para recuperarla, pero no podía conectarse con Facundo Pereyra, uno de los puntos más bajos. En ese aspecto, el Lobo sintió las ausencias de los lesionados Matías García -que estaba elevando su nivel y era salida segura por izquierda- y de José Erik Correa -fundamental para sostener el balón arriba, esperando la llegada de los volantes-.

Pese a todo este panorama, el que golpeó primero fue el local: Lucas Licht fue con ganas, generó un córner muy bien ejecutado por Javier Mendoza, que conectó Omar Pouso de cabeza para dejar sin chances a Néstor Conde.

El 1 a 0 no cambió el desarrollo. Atlético de Rafaela no se desesperó y tuvo el empate con un disparo por derecha de Albertengo que rechazó Fernando Monetti, sobre los 28. Diez minutos más tarde, Andrés Rodales ejecutó un tiro libre que se fue pegado al ángulo. Avisaba la visita, que lastimaba con las triangulaciones entre Cristian Canuhe, Albertengo y Vera.

Pero cuando parecía que el Lobo se iba al descanso con la ventaja, llegó un error que le dio la chance de igualar a su rival. Mussis la perdió en la salida, inexplicablemente -sobre la hora había pasado al ataque- Facundo Oreja no estaba en su lugar y esto fue bien aprovechado por Rafaela que explotó los espacios con la inteligencia de Vera, quien asistió a Albertengo para una definición repleta de clase ante la salida desesperada de Monetti.

Ese golpe lo sintió el Lobo para el segundo tiempo. Los primeros diez minutos fueron para la Crema, que administró la pelota con inteligencia, aunque no generó situaciones de acuerdo a ese dominio.

Recién una acción individual de Mussis pudo romper la monotonía. El Gordo apiló rivales en una gran corrida y cuando ingresó al área buscó cruzar de zurda la pelota, pero Conde alcanzó a tapar con sus piernas para mandarla al córner.

Luego, el trámite fue bajando la intensidad y el nivel. No se lastimaban en las áreas y se prestaban el balón. Hubo dos intentos de Mussis desde lejos que se fueron ídem: lejos.

Burruchaga hizo un pequeño intento por ganarlo cuando mandó a la cancha a Federico González por Canuhé y apostó a tres delanteros. Troglio también buscó cambiar el flojo andar de su equipo con Nacho González por un Pouso dolorido. Pero nada.

Recién sobre el final del encuentro, el Lobo pudo haber sufrido una derrota si la citada jugada de Orsini terminaba en gol, como parecía.

En definitiva, fue un paso atrás en el juego y un llamado de atención para el entrenador que deberá corregir/modificar algunas cuestiones de cara a la visita a Colón, y luego el clásico frente a Estudiantes.

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