El Lobo ganó la Copa Amistad al vencer al Pincha

El Lobo ganó la Copa Amistad al vencer al Pincha
Gimnasia derrotó a Estudiantes 1 a 0 con un gol de Lucas Licht y se quedó con el trofeo que estaba en disputa en Mar del Plata. El equipo de Troglio fue efectivo y el de Pellegrino careció de peso arriba. Penalazo de Oreja no cobrado por Díaz.
El duelo de verano en Mar del Plata se terminó tiñendo de azul y blanco. Luego de la igualdad (1-1) en el primer derby, la semana pasada, este domingo Gimnasia venció 1 a 0 a Estudiantes con un golazo de Lucas Licht en el inicio del complemento y así el Lobo se quedó con la Copa Amistad de La Plata. La polémica de la noche estuvo en un claro penal que Pablo Díaz ignoró a favor del Pincha, a falta de 15 minutos para el cierre del encuentro.

El comienzo de partido fue todo para Estudiantes, que se adueñó de la pelota y puso en aprietos el arco de Monetti. Es que a los 4 minutos, y de un lateral, Carillo aguantó muy bien la pelota, éste se la cedió al Patito Rodríguez quien con un pase habilitó a Álvaro Klusener para que el punta pincharrata reventara el travesaño con un fortísimo zurdazo.

Para colmo de males, tras este primer aviso del equipo de Mauricio Pellegrino, Barsottini tuvo que dejar la cancha por un fuerte golpe de tobillo izquierdo, cediéndole su lugar en la zaga central Coronel. Y acto siguiente, sobre los 6 minutos, y luego de un tiro de esquina, Carrillo se antepuso en las alturas y sacó un buen cabezazo que Monetti, magistralmente, detuvo abajo, sobre el palo izquierdo. Un vendaval del Pincha que el Lobo la sacó barata.

Este primer cuarto de hora la presión de Estudiantes, sobre todo en el medio -Rodríguez, lo mejor y más claro-, y la movilidad de Klusener y Carrillo, fue decisivo en este tramo del partido. El conjunto albirrojo no dejó pensar al Lobo cada vez que éste se hizo de la pelota. Y de esta manera, los delanteros quedaron fuera de circuito de juego, haciendo que el Pincha se sienta mucho más cómodo y mejor predispuesto para abrir el resultado en el José María Minella.

En contrapartida, Gimnasia extrañó a horrores a Franco Mussis y Omar Pouso en el medio. Es que sin ellos el Lobo perdió juego y despliegue (Mussis) más la marca y pausa (Pouso) que se necesita.

Así todo, con el correr de los minutos, y a pesar de las apariciones peligrosas del Pincha, el Lobo se fue acomodando en la cancha, se adelantó en el medio y comenzó a emparejar el juego, haciendo que el partido se torne de idea y vuelta, y además con peligro en las dos áreas.

A los 30 minutos se registró la primera situación de peligro a favor de Gimnasia. Y fue con una guapeada de García, que dejó dos hombres en el camino, cedió para Díaz quien remató cruzado y por poco Correa no logró empujar en la línea, aunque la pelota se fue al córner y en la continuidad de la jugada y tras un centro al punto penal, Coronel reventó el travesaño.

Sobre el final del primer tiempo, a los 36 minutos, una mano casual de Oreja dentro del área, tras un cabezazo de Goñi despertó todo el reproche de Estudiantes, pero Pablo Díaz se apoyó en su criterio y, aunque mano hubo, decretó córner y no penal para los albirrojos. Dudosa jugada.

Bajo estas circunstancias, con dos situaciones claras para el Pincha y una para el Lobo, se fue la primera etapa. Una paridad que se reflejó en el resultado, aunque los de Pellegrino se mostraron un poco mejor que los de Troglio, al menos de mitad de cancha hacia adelante. Eso sí, ambos estuvieron muy vulnerables defensivamente, sobre todo en la pelota parada.

Así como el arranque del partido había sido todo de Estudiantes, el inicio del complemento se tiñó de azul y blanco. ¿Por qué? Porque a los dos minutos nomás, cuando ambos equipos aún se acomodaban, Licht tomó la pelota de un lateral en tres cuarto de cancha, dejó a un rival en el camino y con la mirada en alto la picó para que el balón se meta por arriba, sobre el palo izquierdo de un vencido e indefenso Rulli. Un golazo con el sello de capitán tripero.

La apertura del marcador a favor de Gimnasia no varió en demasía el andar del encuentro. El Pincha siguió teniendo más la pelota, aunque sin tener profundidad arriba; mientras que el Lobo, ahora con el resultado de su lado, trató de ordenarse para salir así de contragolpe.

De igual forma, sobre los 13’ se volvió a registrar otra situación muy clara, pero otra vez el travesaño le volvió a negar el gol al Pincha. Un preciso tiro libre del Patito Rodríguez para Desábato, quien cabeceó sólo ante la atónita mirada de la defensa tripera, dejó al Chavo con el grito atragantado y a Monetti suspirando entre el aire y el piso, cuando nada podía hacer.

Pasados los 20 minutos, con Estudiantes replegado buscando el empate, Gimnasia fue más y se mostró mejor parado en la cancha, con chances de estirar el resultado. Al Lobo se le abrieron los espacios y tuvo varios contragolpes para liquidar el partido, aunque arriba no tuvo la fineza necesaria para poner el 2 a 0 y así dejar a los de Pellegrino sin posibilidades concretas.

Pero como el fútbol es impredecible y está lleno de infortunios, a los 30 se dio una jugada que podría haber cambiado el andar del clásico, cuando Pablo Díaz ignoró una clara mano de Oreja sobre la línea, tras cabezazo de Goñi. Grosero error del árbitro, y la ira del Pincha.

Aquel penal no sancionado por Díaz siguió dejando al Lobo mejor parado, y a Estudiantes buscando lógicamente la igualdad, con mucha gente en ataque y bajo cualquier instancia, en especial mediante el juego aéreo, variable que complicó a Gimnasia en toda la noche.

Sobre el final del partido, a los 43 minutos, Álvaro Fernández, ya en cancha, tuvo en sus pies el 2 a 0, tras una buena habilitación de Díaz, pero esta vez Rulli estuvo bien e impidió el segundo grito tripero, lo que hubiese significado un precio muy caro para Estudiantes.

De todas maneras aquel golazo de Licht terminó dejando a Gimnasia con la victoria y con la Copa Amistad de La Plata. Un resultado que puede no haber sido justo -el empate sí lo era-, pero el Lobo capitalizó la chance que tuvo y así se quedó con el clásico en la Felíz y la alegría del verano.

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