Ante el semifinalista de la Copa Sudamericana y uno de los protagonistas del Inicial, Gimnasia jugó un buen partido frente a Lanús y se quedó con una unidad que lo deja a tres del objetivo de los 25.
En el global del partido, el empate termina siendo el resultado más justo de la tarde. Si bien fue Gimnasia el que jugó un mejor primer tiempo y en el complemento tuvo una situación muy clara para ganarlo, Lanús también hizo lo suyo y por poco (o por Monetti) no se quedó con la victoria, sobre todo por lo hecho a lo largo de casi todo el segundo tiempo.
Fue superior de principio a fin el Lobo en la etapa inicial. El conjunto de Troglio hizo de la defensa un cerrojo imposible de superar y se adueñó del partido en el mediocampo bajo una extraña complicidad de los locales, quienes cedieron terreno para que la visita arme juego ofensivo. La cuenta pendiente estuvo arriba, en donde nunca logró concretar todo aquello que generó.
La imprecisión por ambos bandos predominó en el comienzo del encuentro. Ninguno de los dos pudo imponerse en el juego durante los primeros minutos, aunque fue Gimnasia el que contó con más espacios de mitad de cancha en adelante, actuando con verticalidad, y Lanús el que más tuvo la pelota pero sin poder penetrar el férreo esquema tripero.
A partir de todos estos lugares vacíos que dejó el Granate en el fondo, el primer llamado de atención lo dio Franco Mussis, con una buena apuesta individual del volante tripero con un posterior remate que apenas se fue desviado sobre el palo izquierdo de Gastón Marchesín.
A los 37 minutos se registró la situación más clara del primer tiempo, y fue con un centro de García desde la izquierda para la entrada de Gastón Díaz sobre el otro lateral, quien la bajó en el primer palo y Goltz llegó a despejar al córner con lo justo, cuando la pelota podía ingresar. Y en la continuidad de esa jugada, la tuvo Pereyra, pero el arquero del equipo local contuvo con el último suspiro.
En este andar, los últimos 10 minutos de la primera etapa el dominio de Gimnasia fue total y contó con varios contragolpes (para destacar el espacio que el local dejó siempre en el mediocampo, cediendo mucho terreno) pero que nunca supo aprovechar, sea porque contó con poca gente arriba (se lo vio muy solo a Pereyra) o porque se falló en la puntada final.
Así y todo los primeros cuarenta y cinco minutos iniciales casi que se va con el equipo de los Mellizos en ganador, producto de un cabezazo de Ortiz que Monetti recahzó con su mano cambiada. Así ambos se fueron al descanso presas de un empate con sabor a poco para el Lobo.
El complemento. Lo bien que había controlado Gimnasia a Lanús en 45 minutos, casi que lo tira a la lona en el arranque del segundo tiempo. Es que el Granate se hizo de la pelota y comenzó a ganar la cancha con la subida de mucha gente, mientras que el Lobo se vio mal parado en el fondo, lo que propinó que las llegadas del conjunto de los Mellizos ahora sí sean con peligrosidad. De todas maneras los de Troglio tuvieron sus contras y situaciones para ganar el encuentro.
El primero en dar su aviso fue Barrientos, quien entrando por el medio cedió para Silva a la derecha para que asista a Blanco en el punto del penal y éste, con Barsottini y Monetti ya vencidos, increíblemente le pegó muy mal a la pelota y la mando por encima del travesaño.
Un rato más tarde, a los 9’, Somoza probó desde afuera del área al Mono, quien respondió muy bien en dos tiempos dado que en el rebote atoró el disparo de Blanco, que esperaba en el área por la segunda jugada. Y a los 13’ Monetti se lució ante la aparición de Ortiz dentro del área chica, en lo que fue el tercer aviso claro para los locales y la preocupación tripera.
Tras este torbellino del Granate, sobre los 24 Gimnasia tuvo su situación más clara de todo el partido: Barsottini habilitó a Mussis por la banda derecha, el Gordo al filo metió la pelota al área y el pibe Mendoza, que hacía segundos había ingresado, reventó el poste izquierdo.
Y a los 36, en otra contra más del conjunto tripero, Pereyra se cerró de derecha a izquierda y sacó un potente remeta que Marchesín sacó al córner, cuando entraba solo Mendoza por el medio, en lo que fue una nueva posibilidad muy clara para el equipo de nuestra ciudad.
El final fue para el infarto. En el segundo de los tres minutos adicionados, Goltz lo tuvo con un potente cabezazo que Monetti rechazó a puro reflejo; y en la contra Gimnasia lo perdió entre Rodríguez y Meza, quien remató con lo último ante la presión de la defensa granate.
Fue empate nomás. Una igualdad que suma y que, a pesar de lo que falló el Lobo en ataque, debe dejar conforme a Troglio. Ante uno de los semifinalistas de la Copa Sudamericana y uno de los protagonistas del torneo local, Gimnasia le jugó de igual a igual y casi lo gana.
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