Lobería vivió una nueva fiesta cívica en un marco de orden

Lobería vivió una nueva fiesta cívica en un marco de orden
Una nueva fiesta cívica vivió ayer la ciudad de Lobería, en un marco de orden y cordialidad entre los vecinos, que en su mayoría se volcó a los lugares de votación en horas de la mañana, ya que pasado el mediodía había un importante porcentaje del padrón que había cumplido con su obligación.
Como lo dijo uno de los precandidatos, Lobería es “una ciudad chica y las elecciones son todo un acontecimiento para los vecinos”.

Por eso, en todos los lugares de votación se vieron largas filas de gente esperando para sufragar y mientras tanto aprovechan para dialogar y hacer “sociales”.

En la mayoría de los establecimientos habilitados para votar, las filas se hacían afuera, ubicándose sillas que tenían un papel con los números de las mesas.

Detrás de cada una, se formaban las personas, de acuerdo al número de mesa que le tocaba.

Una mañana agradable, que amaneció nublado, pero que lentamente algunas nubes se fueron corriendo para dar paso a una resolana y una temperatura que hacía que la espera en la vereda no fuese tan fría.

Aplausos

En todos los lugares de votación, en las distintas mesas, se iban escuchando aplausos, que eran provocados cuando algún ciudadano emitía su sufragio por primera vez.

Fueron muchos los jóvenes, de entre 16 y 18 años, que concurrieron por primera vez a las urnas.

La madre de un joven de 16 años le pidió permiso al presidente de mesa para acompañar a su hijo al cuarto oscuro, para explicarle como debía hacer, lo que lógicamente fue negado por la autoridad, en virtud de que el votante debe ingresar sólo al cuarto oscuro.

En la Escuela Nº 1, las mesas estaban ubicadas sobre un estrecho pasillo y por momentos se hacía bastante dificultoso el paso de quienes querían pasar hacia las mesas que estaban más atrás, con los que estaban realizando el trámite del voto.

De todos modos, hubo muy buena predisposición tanto de los votantes como en las autoridades de mesa. Esas pequeñas cuestiones fueron muy bien disimuladas.

Puerta abierta

Los votantes que concurrían a la mesa 21 de la Escuela Nº 1, mantuvieron una ardua lucha con la puerta del cuarto oscuro, que no tenía una cerradura en buenas condiciones y no se podía cerrar.

Había algunos que intentaron, en reiteradas oportunidades, cerrar la puerta pero sin fortuna. Por lo que tenían que optar por entornar la puerta, mientras elegían la boleta para introducirla en el sobre.

Instalaciones confortables

Con mucha comodidad se pudo votar en el flamante edificio de la Escuela Técnica Nº 1, que cuenta con unas instalaciones por demás confortables, muy nuevas e impecables, donde los sufragantes formaban fila en un amplio pasillo.

Desde ahí, iban pasando ordenadamente hacia las cuatro mesas que allí se encontraban ubicadas.

Quien allí votó, en la mesa Nº 2, fue el piloto de Turismo Carretera, Mariano Altuna, quien estuvo haciendo la fila; mientras tanto saludó constantemente a la gente que se acercaba y dialogó con varios, a muchos de los cuales les brindaba detalles de su participación el sábado en la prueba del Súper TC2000 en Junín, donde tuvo una falla mecánica que sufrió y no lo marginó de la competencia.

Pasadas las 11.30 de ayer, el “Monito” Altuna emitió su sufragio y se retiró del lugar saludando a más gente, con su amabilidad y cordialidad de siempre. ///

“Voto cantado” en el Colegio Parroquial

Un hecho muy particular se produjo en el Colegio Parroquial, cuando pudimos observar a una señora que esperaba su turno en la fila de la mesa Nº 9, pero se podía observar en una de sus manos que apretaba una boleta muy bien doblada, que ya estaba lista para ser introducida en el sobre.

Si bien no se veía de quién era la boleta, si se distinguía el fuerte color uniforme de la misma. Casi un voto cantado.

Hermanos

Al precandidato a primer concejal por el Frente Renovador, Enrique Cóppola, le tocó votar en la mesa Nº 8 del Colegio Parroquial, en donde su hermano era autoridad, en tanto que además se encontraba como fiscal en la Escuela Nº 1.

Marca personal

En todos los establecimientos donde se votaba, los enviados de Ecos Diarios estuvieron recorriendo sin problemas cada sector, pero en el Colegio Parroquial, un policía nos dijo que tenía que consultar con el responsable del operativo, un oficial de la Armada, quien autorizó a que ingresáramos.

De todos modos, durante los primeros minutos que recorrimos la escuela, tanto el policía como el oficial de la Armada, estuvieron siguiendo nuestros pasos y observando qué hacíamos en nuestra recorrida.

De todas maneras, muy buena predisposición en todo momento por parte de los efectivos policiales, de las Fuerzas Armadas, que además hicieron un muy buen trabajo colaborando indicándole a la gente donde se encontraban ubicadas las mesas, como también de las autoridades de mesa y fiscales. ///

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