La línea interna Pensamiento y Acción Radical (PAR) de la Unión Cívica Radical marplatense cambió sus autoridades de cara a una nueva asamblea legislativa que se llevó a cabo en la sede partidaria de España 2310.
La nueva comisión del PAR quedó conformada por el presidente, el ingeniero Marcelo López; el vicepresidente, el concejal Eduardo Abud; secretario, Gustavo Alfano; tesorero, el ex senador Enrique Marín Vega; el protesorero, Selva Pandolfo y el secretario de actas, Guillermo Abud.
A su vez, emitieron un comunicado en el que hicieron un meaculpa porque “podemos buscar “chivos expiatorios” para explicar lo inexplicable como se ha hecho hasta ahora mientras acumulábamos fracasos electorales o aceptar con honradez esa realidad para saber qué es lo que provoca el no voto de la gente, y luego, analizar de qué manera podemos asumir otros comportamientos de carácter político y ético que superen los problemas que nos llevaron a transitar tan severa crisis de representación”.
Además, realizaron un profundo y crítico análisis de las últimas elecciones y el rotundo fracaso de la alianza que conformaron Ricardo Alfonsín y Francisco de Narváez. En el comunicado adujeron que “evidentemente las clases populares se sintieron mas representadas por el FPV (por eso lo votaron) la media y media alta se inclino por el macrismo, que es de igual estrato que el denarvaismo, entonces, por carácter transitivo, estamos al lado del macrismo. Eso es lo que el electorado radical no acepto”.
Como fuerza opositora dijeron que “ahora, la verdadera oposición no se basa en que todo el tiempo se trate de desprestigiar al adversario, que se haga política hablando mal y difamando al adversario sin ninguna propuesta superadora, porque eso claramente no es una estrategia política. No sirve porque el electorado se cansa y deja de creer. Los resultados del 23 de octubre lo expresaron de manera contundente.
En el seno del radicalismo realizaron una fuerte autocrítica porque “desde hace algún tiempo, hay un error ideológico instalado en la cúpula del radicalismo. Una cúpula que no solamente perdió el 52% del electorado, sino que se ha convertido en un híbrido que no es “ni chicha ni limonada.
Y agregaron que “es precisamente esta cúpula la que genera la crisis que hoy atraviesa nuestro partido, la peor de las crisis si se puede categorizar, porque es la crisis de identidad, la crisis de las bases ideológicas, la crisis que convirtió al partido radical en un cascaron estructural vaciado del contenido que lo hizo nacer.



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