Línea Abierta: Políticos, varias quejas y “campaña sucia”

Línea Abierta: Políticos, varias quejas y “campaña sucia”

El fiscal que ordenó los procedimientos en nuestra ciudad el año pasado donde estuvieron comprometidos miembros de la comunidad gitana, Carlos Colimedaglia, dijo que esos delitos ya fueron resueltos. Al conocerse la detención surgió el trascendido que habría relación entre ambos grupos

Hace algunas semanas se conoció el garage de autos de lujo que poseía el jefe de una banda dedicada a los secuestros virtuales, que había caído a mediados de este año. Al saberse que se trataban de integrantes de la comunidad gitana, inmediatamente surgió el rumor que estos podrían estar relacionados a los hechos sucedidos en nuestra ciudad y que tuvieron el año pasado un importante procedimiento en el que esclarecieron varios delitos de este tipo.

Según lo señalado por el fiscal que ordenó esos seis allanamientos en febrero del 2014 (después las causas fueron derivadas a sus respectivas UFIJ), Carlos Colimedaglia, no habría relación alguna entre las bandas.

El responsable de la UFIJ Nº 3 dijo que hasta donde se trabajó no habría relación con lo sucedido en la zona de La Plata y San Vicente, donde se cometieron cerca de 63 secuestros virtuales y en los que los responsables resultaron cuatro miembros de la comunidad gitana de Capital Federal.

Los detenidos son dos hombres de 67 y 47 años y dos mujeres de 33 y 38, quienes fueron localizados en operativos realizados por efectivos de Investigaciones La Plata, que procuraban apresar a otros integrantes de la misma organización, entre ellos a un matrimonio de gitanos que lideraba las operaciones.

Los secuestradores virtuales tenían su centro de operaciones montado en Capital Federal, desde allí dirigían los llamados extorsivos.

En el garage ubicado en el barrio porteño de Belgrano se encontraron cinco autos de lujo, todos propiedad de uno de los gitanos detenidos en julio. Entre ellos se destacaban: un VW CC, un BMW, un Mercedes Benz C200 Kompressor, un BMW 320 y un Chevrolet Camaro.

Según lo relevado por fuentes policiales los mismos fueron comprados con el dinero obtenido de los rescates por uno de los jefes de la banda, que permanece detenido.

La banda de Junín

En febrero del 2014 se realizaron seis allanamientos en distintas viviendas de nuestra ciudad, todas pertenecientes a miembros de la comunidad gitanas, tras una seguidilla de secuestros virtuales que se habían generado y que habían puesto a los vecinos muy nerviosos.

Seis viviendas fueron allanadas simultáneamente y se secuestraron de varios teléfonos celulares, que fueron periciados para establecer si corresponden a los números usados para llevar a cabo las estafas telefónicas.

Los operativos, que contaron con una amplia participación policial, se realizaron en diversas viviendas de la ciudad y de manera sincronizada. Dos de ellos mostraron un despliegue espectacular, con calles cortadas y una fuerte presencia de efectivos.

Estos allanamientos se realizaron en viviendas ubicadas en Francia al 500 (entre Colombia y Bolivia); y en Ramón Hernández, en inmediaciones al Club Suixtil. En estos lugares, que serían viviendas de la comunidad gitana según las fuentes consultadas, se mostró una importante participación de efectivos y personal de la justicia.

Durante poco más de dos horas las calles estuvieron cortadas y los efectivos entraban y salían de las viviendas, generando la atención de los vecinos que, curiosos, se asomaban en puertas y ventanas para ver qué estaba ocurriendo.

Según la información suministrada por fiscalía, los allanamientos fueron encabezados por el doctor Carlos Colimedaglia, aunque según se informó el resto de los fiscales con causas similares también fueron parte de la investigación.

El fiscal estuvo acompañado por personal de la DDI Junín, a cargo del comisario mayor Enrique Romero, tras una orden librada por la titular del Juzgado de Garantías Nº 2, Marisa Muñoz Saggese, tras el pedido del Ministerio Público Fiscal, en las IPP 04-00-009100-13, caratulada “estafa en grado de tentativa” y 04-00-009088-13, caratulada “estafa”. Ambas fueron radicadas ante la UFIJ Nº 3, por hechos ocurridos en diciembre último bajo la modalidad denominada “secuestros virtuales”

Conexión en otras provincias

La banda tenía montado centros de operaciones en cuatro provincias: Buenos Aires, La Pampa, Río Negro y Santa Fe. Tras los operativos realizados el año pasado se logró aprehender a cuatro personas.

En La Pampa fue un hombre de 45 años quien trajo a los delincuentes bajo la promesa de un gran botín.

“Sabíamos que los autores eran foráneos. Tras un mes de averiguaciones se llegó a la conclusión que operaban principalmente en Buenos Aires, Santa Fe y Río Negro. Pero también hicieron su paso por La Pampa. En nuestra provincia quedó detenida ayer una persona de 45 años que obró como entregador. En total, hasta el momento hay cuatro detenidos -uno en La Pampa, dos en Junín y otro en Roca- pero hay dos pedidos de captura más”, dijo el Jefe de la Brigada de Investigaciones de la policía pampeana, Marcelo Calderón, a un medio de esa provincia el año pasado.

En el allanamiento en General Roca se secuestraron armas de puño y alhajas que habían sido robadas en una joyería de Capital Federal. Entre esas joyas podrían estar las que le robaron a Miguel Castillo y su mujer. "Los damnificados deberán hacer un reconocimiento para saber si efectivamente son suyas. En las próximas horas van a seguir haciéndose allanamientos", agregó Calderón.

En Junín se comprobó que la banda se dedicaba a hacer secuestros virtuales y que habían asaltado a una mujer mayor a la que le habían robado una importante suma de dinero.

En esa localidad quedaron detenidas dos personas.

“En Arroyo Seco, otros integrantes de la banda tenían cautiva a una menor de 12 años de edad a la que la trajeron de Corrientes. Pero hasta el momento no sabemos con qué fines”, dijo Calderón.

Recomendaciones

Lo primero que se recomienda para no ser sorprendidos es poner en la agenda telefónica de un celular números con nombres de personas sin aclarar si es mamá, papá, hermano, tío, abuelo, casa.

Y luego, ante algún llamado de este tipo, que ahora lo vienen haciendo de madrugada con gritos de alguien que está cerca del teléfono haciéndose pasar por un familiar, es cortar la comunicación.

Si el delito es real el pariente al que llamaron va a ser debidamente notificado, y se recomendó, más allá del nerviosismo que genera la situación, comunicarse con el pariente en cuestión.

Por otra parte, el subjefe de la fuerza porteña pidió que aquellas personas que están por entrar a un espectáculo público “revisen sus principales pertenencias y ante la falta del celular, ya sea por olvidarlo en casa o por robo, se comuniquen con sus allegados para explicarle que está sin celular y que en un determinado tiempo volverá a llamar”.

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