EN EL LÍMITE DEL ABSURDO CON EL PROYECTO PARA LIMITAR MÚSICA EN LOS COLECTIVOS

Casi como en un diálogo de sordos el Concejo Deliberante debatió de nuevo ayer durante 50 minutos el proyecto de Declaración destinado a que la Autoridad Metropolitana de Transporte realice una campaña de concientización a efectos de evitar ruidos molestos dentro las unidades de transporte público de pasajeros y para mantener la higiene de los colectivos.
El tema tenía dos dictámenes, uno a favor de esa campaña formulado por la comisión de Legislación General y otro en contra de sugerir la campaña que pertenece a la comisión de Salud.

El proyecto busca que principalmente los jóvenes, limiten el volumen de sus celulares y MP3 dentro de los colectivos para no perturbar al resto de los pasajeros, queja que crece en los últimos cuatro o cinco meses.. De la idea original planteada como prohibición y que fue inmediatamente modificada por el autor de la iniciativa, el concejal Roque Rueda, se pasó a un proyecto aceptado por casi todos, cuya resolución no podría demandar más de cinco minutos de discusión. Sin embargo llevó 50 minutos y un cuarto intermedio para que vuelva a comisión y lograr un dictamen único.

Mirta Isa (FPPV) defendió el rechazo a la idea, argumentó con cifras de la Organización Mundial de la Salud, dijo que la música no afecta la salud de los pasajeros y que la exposición a sonidos de baja intensidad no tiene consecuencias, habló de su época de estudiante en Tucumán y dijo que en realidad hay intolerancia social. Se quejó sin embargo de no haber sido informada de que se había modificado el proyecto original con la prohibición.

“No atacamos a los jóvenes, ni a la cumbia, ni hablamos de salud auditiva, sino del respeto al otro” replicó Roque Rueda que recriminó a Isa no haber leído todos los argumentos para el rechazo, entre ellos “una ligera encuesta” (según los fundamento de Isa) referida a la identificación de clases sociales y gustos culturales en los colectivos”.

Raúl Medina, del Frente Salteño, que se había opuesto cuando se habló de prohibición, apoyó la idea. Gladys Tinte (Libres del Sur) también dio su apoyo refirió legislación europea en el mismo sentido. Gabriela Cerrano del PO, se opuso. César Álvarez pidió el pase a comisión un dictamen “unánime y contundente.

Carlos Saravia habló de de que no había una iniciativa ni autoritaria ni revolucionaria; “ la concientización es mayor formación cultural y por ende menor violencia” sostuvo, pero pidió resolver el tema porque “ ya no vamos a soportar otra discusión de este tipo”, concepto con el que graficó claramente que todos estaban en el límite del absurdo. Once votos reunió la propuesta de volver a comisión, contra 8 de los que querían resolverlo en el momento.

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