Las lluvias amenazan con arruinar sembradíos del sur

Por la falta de lluvias en noviembre la siembra se atrasó entre 20 y 30 días, lo que ya hacía prever rindes por debajo de lo óptimo.
Sembrar un campo es un tiro a la taba. Es lo sabe hasta el más bisoño de los agricultores. Pero los hombres de campo del sur de Salta ya miran con enorme preocupación sus campos, resecos antes de fin de año y ahora completamente anegados por las incesantes lluvias registradas en lo que va de 2011.

Es que lo que llovió en enero, que superó por poco los registros históricos considerados óptimos para los cultivos y lo que va lloviendo en febrero, que en 10 días se acercó a los registros esperados para todo el mes, puede causar enormes pérdidas en decenas de miles de hectáreas sembradas en el sur de la provincia con maíz, soja y poroto.

El ingeniero agrónomo Alejandro Sentana, por años jefe de la estación Metán del Inta, explicó en una charla con El Tribuno que primero hubo que retrasar la siembra por falta de agua en los campos.

“Cuando lo óptimo es sembrar a fines de noviembre y extender esa operación hasta el 5 de enero, por falta de lluvias suficientes las máquinas pudieron comenzar a trabajar en los campos recién el 15 de diciembre y la siembra se extendió hasta el 20 de enero”, recordó el profesional.

Lo que Sentana quiso decir es que cuando una operación de siembra se retrasa o se pasa de fecha, el hombre de campo ya comienza a calcular cuánto rinde menos tendrá su campo, porque la naturaleza no admite retrasos.

“Luego -continuó Sentana- a principios de enero comenzó a llover bastante y la suma de ese mes sobrepasó por pocos los registros históricos considerados óptimos para los cultivos”.

“Y ahora resulta que en los 10 días que van de febrero ya tenemos registros muy parecidos a lo esperado para todo el mes. Eso sin dudas ocasionará problemas y más pérdida de rindes”, sentenció el experimentado profesional.

En este caso lo que sucede es que en el sur provincial los cultivos llevan prácticamente 30 días sin sol, lo que como se sabe es el principal nutriente de cualquier vegetal.

“Lo más probable es que si sigue lloviendo, y se esperan más precipitaciones para estos días, las plantas se vayan en vicios, es decir que vamos a tener plantas raquíticas, propensas a cualquier plaga y en cuya adultez no van a tener la fortaleza suficiente para rendir lo que se espera de ellas”, explicó Sentana.

Otros problemas

Por otra parte, las abundantes lluvias registradas en la zona productiva por excelencia de la provincia ya han ocasionado y siguen provocando problemas en los caminos y en las fincas ganaderas.

“Como los campos ya están saturados de agua, una precipitación mínima de 10 milímetros no es absorbida por éstos y escurre hacia los canales de riego, hacia las banquinas y las rutas”, dijo el ingeniero agrónomo.

Esto impide entrar a los campos a realizar laboreos, a controlar plagas o simplemente a cultivar. “En Metán, hacia Punta del Agua tenemos por lo menos tres cortes de caminos provocados por las tormentas que los últimos días afectaron buena parte del territorio provincial .

En Rosario de la Frontera, desde Horcones hacia el sur es imposible transitar y en Joaquín V. González, El Galpón y El Quebrachal pasa otro tanto”, dijo Sentana.

Por eso la preocupación de los finqueros crece en la misma proporción que la estación de lluvias se alarga.

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