La lluvia volvió a poner en apuros a la Región: árboles caídos y zonas anegadas

Hubo ráfagas de viento que superaron los 70 km. por hora

Las lluvias persistieron durante gran parte del lunes y generaron complicaciones en distintos barrios de la Ciudad, con caída de árboles y calles anegadas. En algunos casos, como en Villa Montoro, el agua llegó a ingresar en algunas viviendas, lo que desató la queja de los vecinos de ese barrio de Villa Elvira. En la Ciudad también se hicieron sentir los efectos de la lluvia que desde el sábado por la tarde comenzó a caer, provocando calles anegadas y algunos domicilios inundados en varias localidades de la Región. Según las estimaciones, el temporal de lluvia y viento habría acumulado más de 70 milímetros de agua durante el fin de semana, saturando las vías de drenaje de algunos barrios. Entre las zonas más complicadas, uno de los puntos severamente afectados fue La Franja, en la zona lindante de La Plata y Berisso, con las calle 128, entre 72 y 73, o 122 y 77 totalmente tapadas de agua. También en Los Hornos y Altos de San Lorenzo, frentistas denunciaron calles tapadas por el agua en 160 entre 70 y 71, y 98 de 13 a 16.

BRONCA EN VILLA MONTORO

En Villa Montoro, la situación tomó un cariz más apremiante cuando por la madrugada de ayer, a la altura de 119, 98 y 99, varias casas de la cuadra comenzaron a llenarse de agua, para la consternación de sus habitantes. “Toda la noche estuvo subiendo el agua, taponamos las rejillas y las puertas para que no entre” contó Justo Dario Mareco, un jubilado que junto a su señora pasaron el día cruzando los dedos y observando atentamente el nivel del agua en su patio inundado que estaba “a una gillet” de llegar al nivel de la puerta. Peor suerte sufrieron sus vecinos, Adrian Corvalan y Manuel Cabrera. El primero, remisero de profesión, no pudo salir a trabajar después de que en su propiedad el nivel del agua subiese tanto que mojase el motor de su vehículo, y por descontado que inundó también su casa. Padre de cuatro criaturas, con su pareja hicieron lo que pudieron por sacar el agua del interior de su hogar, rezando que la tormenta no encrudeciese. El problema, contaron los vecinos, es que desde que hace 3 años hicieron el asfalto en la zona, cada vez que llueve un poco más de lo normal, “se inunda todo”. “Estamos cansados de esto, ya no sabemos que hacer, dan ganas de llorar” se quejó evidentemente afectado Manuel Cabrera, Los efectos de la tormenta se hicieron sentir hasta en Villa Elisa, donde los vecinos reclamaron que a causa de unos trabajos recientes de pavimentación, se abrieron nuevas zanjas y taparon otras ya existentes. Por efecto del agua, algunas de las recientemente cavadas, particularmente sobre la avenida Arana, se habrían derrumbado, causando su posterior rebalse, inundando los patios de las casas aledañas. En el casco urbano, la fuerza de la lluvia y las ráfagas de viento que desde el viernes azotaron la Ciudad terminaron afectando el funcionamiento de un importante número de semáforos del centro. Defensa Civil colaboró junto a Control Urbano para facilitar el tráfico, especialmente en los horarios pico de entrada y salida de los colegios. En Camino Centenario y 461 y en 31 y 38, la fuerza de los vientos dejaron invertidos los semáforos, mirando para el otro lado y complicando el tránsito. Sobre 46 entre 5 y 6, un árbol de gran porte no resistió los embates del viento y se rindió finalmente, cayendo estrepitosamente y cubriendo la calle de vereda a vereda, arrastrando consigo los postes del tendido eléctrico y una de las luminarias de la cuadra. Una situación similar se vivió en 67 entre 1 y 115, donde otro árbol cayó sobre la vereda. También en 60, 25 y 26 la circulación vehicular quedó obstruida durante varias horas, debido a que otro árbol cayó al pavimento en el medio de la tormenta. Según informó Defensa Civil, ayer tuvieron varias intervenciones, En 122 entre 95 y 96 las chapas de una vivienda comenzaron a volar y dejaron el comedor prácticamente a la intemperie. En 44 y 159, un cartel publicitario de gran peso, sufrió los embates del viento y casi cae al suelo, hasta que Defensa Civil logró bajarlo de las alturas, y en la calle 131 y 33, un tinglado de hierro y lonas se voló completamente.

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