Los vecinos bloquearon el Acceso Sudeste para pedir la reparación de las bombas depresoras que ayer dejaron de funcionar.La Comuna se comprometió a arreglarlas. Además, hubo inconvenientes en Villa Luján, Villa Alcira y algunas zonas de Bernal
Las lluvias que caen desde el miércoles dejaron bajo el agua a los vecinos de Villa Itatí y anegaron calles en Villa Luján, Villa Alcira y algunos barrios de Bernal Oeste. Los lugareños cortaron durante toda la jornada el Triángulo de Bernal, impidieron la circulación en el Acceso Sudeste, para reclamar la reparación de las bombas depresora del asentamiento y una solución definitiva a las permanentes inundaciones que sufren. Los seis piquetes simultáneos en el Acceso, que comenzaron antes del mediodía y continuaban la cierre de esta edición, provocaron serios trastornos en el tránsito ya que el bloque fue total.La villa Itatí se anegó poco después de las 10 de la mañana porque una de las bombas depresoras dejó de funcionar y los vecinos se negaron a evacuarse por temor a los robos.En los piquetes, los manifestantes aseguraron que no se había comunicado con ellos ningún funcionario y que permanecerían allí hasta si no recibían ninguna respuesta. Los vecinos de Villa Luján se quejaron ayer porque durante momento de mayor lluvia que por la tarde incluyó un fuerte granizo, los desagotes se habían desbordados y el agua subía el cordón. Denunciaron que el problema es la falta de mantenimiento de las bombas depresoras que no estarían en funcionamiento y eso evitaría que el agua escurriese de manera normal. La Municipalidad informó que una bomba se rompió y otra sufrió una sobrecarga de energía, pero que ayer a la tarde comenzó la reparación. Además, fueron evacuados 20 vecinos de la cava y hoy se realizará la limpieza de los sumideros.En tanto, en Villa Luján la "laguna" creció y se expandió tanto por Zola como por 25 de Mayo. También en Garibaldi y Zola la situación era similar, sin embargo tenía una particularidad, las bocas de tormenta en lugar de llevarse el agua amontonada la devolvían. La que está ubicada en la esquina de Garibaldi y Ceballos se había transformado en una pequeña fuente en la calle. Otras de las zonas afectas, a pesar de que no salió el río ya que había viento norte, fue la ribera de Quilmes. Alrededor del boulevard de la Avenida Cervantes el agua llegaba de cordon a cordon. De la misma manera, la lluvia complicó la vida de los vecinos de la ribera "profunda", al inundar las calles de tierra que todavía quedan en el lugar. Además la avenida Otamendi, donde se están llevando acabo tareas de reparación, se convirtió es una pileta, imposible de transitar para los colectivos. Néstor Guglielmino, director de Defensa Civil, informó que "tanto el Río de la Plata como los arroyos de la zona oeste se encuentran dentro de su cauce". El subsecretario de Servicios Públicos, Jorge Gutiérrez ,informó que "todas las delegaciones están trabajando en el drenaje del agua en las zonas donde está más acumulada".
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