El ídolo de Boca se entrenó a la par de sus compañeros y su deseo es jugar el próximo domingo ante Belgrano; ¿le dará el gusto Carlos Bianchi?
Pantalones cortos, medias bajas, campera impermeable y unos botines flúo, similar a la nueva camiseta alternativa de Boca. Así salió Juan Román Riquelme a la cancha del predio Pedro Pompilio. Primero, corrió junto a un integrante del cuerpo técnico. Luego, junto a su gran amor: el balón.
Físicamente está bien, por eso en su cabeza está el regreso planeado para el próximo domingo, en una Bombonera que lucirá vacía, ante Belgrano de Córdoba, por la segunda fecha del torneo Final. Es Carlos Bianchi su única contra. El DT quiere llevarlo con calma y no piensa apurarlo, pero está condenado por sus palabras: "Cuando él se sienta bien, volverá", dijo hace un tiempo.
¿Qué lugar ocupará Román en el equipo? El de enganche, claro está. La duda pasa por el esquema que se montara a su rededor. El esquema del debut, 4-4-2, quedará de lado y el Virrey deberá inclinarse por el clásico 4-3-1-2 y volver a apostar por el modelo del verano 4-2-3-1.
Diego Perotti también se movió a la par de sus compañeros. La última incorporación de Boca llegó al club la semana pasada y realizó una mini- pretemporada personal para ponerse a punto, pero ya está a disposición del entrenador.


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