La lluvia dejó 30 evacuados y barrios inundados

La lluvia dejó 30 evacuados y barrios inundados
Más de doce horas de locura, donde el cielo descargó toda su furia desatando un caos en las calles y barrios de Puerto Madryn, se vivió entre la noche del martes y gran parte de la jornada de miércoles cuando se precipitaron más de 70 milímetros de lluvia.

El caos, los temores sumados a la indignación se entremezclaron en diferentes puntos de la ciudad del Golfo que sufrió un intenso e impensado temporal de lluvia que dejó 30 personas evacuadas, 13 mayores y 17 menores, todos alojados en el hogar Quemú, así como graves problemas por grupos familiares que perdieron todo tras haber perdido prendas de vestir y cosas materiales. Durante el día se vio un panorama desolador con calles anegadas en la zona sur y oeste, en el barrio Solana de Patagonia, siendo los barrios Presidente Perón, Pujol II y las 630 Viviendas, así como los asentamientos los más afectados.

Desde el inicio del temporal climático, que tuvo dos intensos picos, se registraron precipitaciones que superaron los 70 milímetros de agua que –por momentos- superaron la capacidad de drenaje y captación que tiene el sistema de pluviales y aluvionales de la ciudad portuaria.

Primeros inconvenientes

El trabajo de las cuadrillas municipales fue incesante desde la noche del martes cuando el agua comenzó a descender desde las zonas más altas de la ciudad hacia el sector céntrico. La demanda de los vecinos se hizo sentir con los pedidos de asistencia de nylon en el barrio Presidente Perón, sector más afectado en el inicio del temporal. Con el correr de las horas la situación ingresó en una meseta que permitió realizar una primera evaluación de lo sucedido y visualizar las consecuencias del accionar de la lluvia caída durante la noche y la madrugada. En la cocina municipal el ingreso del agua fue incesante durante la madrugada y puso en riesgo las instalaciones porque fueron varios los centímetros que encontró el personal municipal al arribar a su lugar de trabajo. Esto dificultó el normal desarrollo de las actividades y la realización de las raciones alimentarias aunque un plan operativo de emergencia posibilitó salir adelante aunque con las horas toda la situación volvió a estar bajo agua.

Saturación

El temporal amainó durante algunas horas pero pasada las 11 volvió a producirse la mayor intensidad que agravó y, en ciertos momentos, desbordó las previsiones y el trabajo preventivo que se estaba llevando adelante en lugares que estaban al borde del colapso.

La persistente lluvia trajo aparejadas situaciones mucho más graves que derivaron en situaciones impensadas e inimaginables tiempo atrás. Fue así que el barrio Pujol II se convirtió en un río natural que agua y barro que corría desde la zona del asentamiento Alta Tensión hasta su intersección con avenida del Trabajo. En su recorrido el agua trajo piedras, cascotes y bloques enteros que tornaron mucho más dificultoso el transitar por el lugar, dejando a los habitantes sin posibilidades de poder volver a sus hogares. Vecinos parados en las puertas de sus hogares solicitando ayuda y evitando que el agua ingresase a sus domicilios fue la imagen que se pudo apreciar a lo largo de todo el recorrido de dicha traza.

A una veintena de cuadras de allí se volvía a observar una nueva pileta natural de agua. Todo el sector externo del barrio Ruca Hue, sobre las calles Patricias Argentinas y Fuerte San José, así como el sector de las 160 viviendas tenían varios centímetros bajo agua. Indignación, impotencia y pedidos de reclamos se apreciaban en los rostros de los hombres y mujeres de esa populosa barriada que volvieron a sufrir las secuelas de la furia de la naturaleza con pérdidas materiales relevantes. Los propios habitantes conformaron cuadrillas de trabajo para limpiar y levantar las bocas de tormenta para permitir que las aguas comiencen a descender y alivianar una situación caótica y grave.

Otra de las zonas más afectadas fue el casco céntrico que tras el desborde de los pluviales, los litros de agua de lluvia junto a la basura arrastrada terminaron anegando calles y comercios.

Desde la comuna se informó que se realizó un exhaustivo análisis y evaluación de los puntos más álgidos, además de concretarse trabajos de mantenimiento para evitar el colapso de algunas arterias para el paso de los servicios públicos de transporte, monitoreándose en cada una de las zonas el trabajo de desagües, pluviales y zonas tendientes a sufrir inconvenientes ante una importante cantidad de lluvia caída y que superó la media histórica que se tiene para esta altura del año y que nadie preveía en las horas previas.

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