Tras las altas temperaturas y las fuertes ráfagas de viento que provocaron numerosos focos de incendio en diferentes puntos de Córdoba, las sierras respiraron con una bendita llovizna.
Tras las altas temperaturas y las fuertes ráfagas de viento que provocaron numerosos focos de incendio en distintos puntos de Córdoba, las sierras respiraron con una bendita llovizna que sirvió para apagar los últimos incendios. Esperan un marcado descenso de temperatura en toda la zona.
Las primeras gotas que cayeron sobre Carlos Paz, Cabalango y San Antonio fueron celebradas por los bomberos voluntarios, que hasta ayer estuvieron combatiendo el avance de las llamas en el sur del Valle de Punilla y que se encontraban agotados. Los especialistas del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) también anticiparon la posibilidad de que caigan nevadas en parte de la provincia.
Comentá la nota