Como una postal cotidiana cada vez que llueve, las calles de varios barrios de la ciudad se transformaron nuevamente en un lodazal intransitable, con lagunas en las esquinas.
La lluvia originó inconvenientes en distintas zonas, e incluso hasta por momentos fue imposible cruzar el río que se formó en calles céntricas y de tradicionales calles como avenida San Martín, 25 de Mayo, Sarmiento, Alem y otras del sector.
Además, se dieron los anegamientos tradicionales en determinadas zonas como barrio Belgrano, Capilla de Loreto, Bicentenario, Ricardo Rojas y San Jorge, entre muchos otros.
Según informaron desde el Servicio Meteorológico local, cayeron unos XXXXXXX milímetros, concentrados en apenas un rato, lo cual provocó dificultades en el tránsito en toda la ciudad.
Bocas de desagües tapadas, ramas de plantas que volaban por la calles y mucha agua concentrada en las esquinas fundamentalmente, hicieron difícil la circulación de los juninenses por toda la ciudad.
La actividad de los efectivos del Destacamento de Bomberos fue incansable: tuvieron que realizar decenas de salidas de auxilio, fundamentalmente para intervenir en casos de cables caídos y árboles que entorpecían la circulación por la calle o estaban sobre líneas eléctricas.
Como cada lluvia, los vecinos de distintos barrios vieron interrumpidas sus posibilidades de circulación por los reiterados anegamientos que sufren las calles, muchas de las cuales quedan verdaderamente intransitables, sobre todo las de tierra.
Falta de obra pública
Más allá de la lluvia intensa caída, en poco tiempo, se señala a la falta de obra pública y la ausencia de trabajos de mejoramiento desde la Municipalidad de Junín, que permitan enfrentar las inclemencias del tiempo.
Tanto las pavimentadas como las de tierra, la mayoría de las calles de Junín presenta un estado calamitoso, pozos por todos lados que se llenan de agua y provocan caídas, roturas de vehículos y otras muchas dificultades.
A esto se suma que son escasísimos los trabajos de limpieza que la Municipalidad realiza sobre los desagües, que colapsan de inmediato apenas comienza una lluvia.
En una reunión realizada el 29 de mayo pasado, el propio Intendente Mario Meoni había prometido cambiar el suelo y poner un mejorado para que los vecinos del Plan Federal de Capilla de Loreto y Bicentenario puedan entrar y salir de sus casas. Sin embargo, a casi diez meses de esta promesa, todavía no se concretaron las tareas y los funcionarios hacen oídos sordos a cualquier tipo de reclamo.
Esta situación se complica aún más si se tiene en cuenta que la obra de ensanche y mejorado de avenida Alvear, la principal arteria de entrada y salida, comenzó hace dos años y medio, sin que se haya concretado todavía ni la mitad de lo proyectado.
A pesar de los reclamos constantes al municipio y dada la falta absoluta de respuesta, los vecinos deben resignarse a transitar por estas calles, postergar obligaciones diarias y además, hacerse cargo del pago de la boleta por Conservación de la Vía Pública que la administración de Meoni jamás olvida enviar.


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