La niña acusó al padre de violarla y embarazarla, aunque ayer se desdijo y afirmó que fue un novio.
“Yo lloraba y rogaba a Dios para que eso se termine”, había manifestado en su primera exposición una niña de 13 años y oriunda de Guardia Escolta, departamento Belgrano, que habría sido violada y embarazada por su padre.
Sin embargo ayer —en una Cámara Gesell— se desdijo y sostuvo que en realidad tuvo relaciones sexuales con un noviecito, del que no supo aportar datos, y negó que su progenitor la haya accedido, todo lo cual no habría sido creíble.
Pudo saberse que en un principio la menor, que actualmente cursa un embarazo de 8 meses de gestación, había dicho que su progenitor la había violado reiteradas veces desde que ella tenía 8 años.
Las autoridades judiciales intervinientes, entre ellos el fiscal Mariano Gómez, sospechan que al ser el acusado el único sostén económico de la familia, y al estar sus integrantes pasando algunas necesidades básicas, la menor pudo haber sido inducida para que trate de desvincular a su padre del grave hecho que se le imputa.
El ADN será fundamental
Ante las circunstancias de la retractación de la menor respecto de sus primeros dichos, el fiscal Gómez consideró que será de fundamental importancia la realización de un estudio de ADN, para determinar si el acusado es el progenitor del bebé que gesta su hija.
“En unas dos semanas la menor dará a luz a su bebé y entonces se podrán extraer las muestras para la realización del ADN, cuyo resultado corroborará —o no— la sospecha de que el acusado es el padre del niño que tendrá su hija”.
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