Se llevaron $200 mil en “robo comando” a una vivienda

Se llevaron $200 mil en “robo comando” a una vivienda

Una familia fue víctima de la escalada delictiva que se vive en el departamento. El lunes, cuatro delincuentes encapuchados y fuertemente armados ingresaron en la propiedad y obligaron a uno de los hermanos a conducirlos a otro domicilio, donde estaba el dinero que buscaban.

Momentos de extrema angustia sufrió una familia dedicada a la venta de automotores en San Rafael. El lunes, alrededor de las 20.30, cuatro delincuentes encapuchados y fuertemente armados, asaltaron una propiedad de la avenida Alberdi al 2000, donde viven dos miembros del grupo familiar que tiene una de las agencias en Alberdi y Deoclesio García. 

Los malvivientes sometieron a sus pretensiones a 10 personas, todos integrantes de las dos familias que allí residen. Con intimidaciones y amenazas, querían dinero en efectivo, pero en la casa no había la cantidad que ellos buscaban. 

Sin saber lo que ocurría, llegó al lugar el menor de los hermanos, a quien los desconocidos presionaron para que los llevara a donde hubiera más plata. El damnificado cedió a la exigencia y, en una Chevrolet Vitara, los condujo hasta la casa de la calle Ecuador de Pueblo Diamante, en la que reside con sus padres. De allí, los malvivientes se llevaron 200 mil pesos en efectivo. 

Mientras tanto, en la propiedad de la avenida Alberdi, uno de los delincuentes había quedado encargado de mantener cautivos a los otros 10 integrantes del grupo familiar, a los que encerró en una pieza. 

Luego de concretado el robo, los malvivientes y el hermano menor regresaron; este último se quedó en el lugar, y sus captores huyeron junto con el compañero que mantenía de rehén al resto de la familia. Para escapar, los ladrones utilizaron la Chevrolet Vitara de las víctimas, la que más tarde fue hallada por la Policía en la calle Pringles al 400.

"Fue una situación lamentable. Éramos 11 rehenes de los delincuentes, que tenían exactos conocimientos de la existencia del dinero", indicó a Diario San Rafael el joven que estuvo cautivo. La víctima, hijo de un reconocido empresario en el ambiente automotor, aseguró: "No me lesionaron a mí ni a ninguno de los integrantes de mi familia".

Sin embargo, con la voz quebrada y preso de una consternación propia del momento que le tocó pasar, el joven evitó explayarse en sus declaraciones sobre la odisea que vivieron tanto él como sus hermanos y sobrinos. 

Así, se suma un nuevo hecho violento comandado por delincuentes que, hasta el cierre de nuestra edición, no habían sido localizados, según confirmaron fuentes de la investigación. 

 

PODRÍA HABER 

UN "DATERO"

En el rubro automotor, las grandes sumas de dinero son una constante, dado el alto valor de los vehículos que se compran y venden. Ante esa realidad, los investigadores están convencidos de que alguien ofició de "datero" en el asalto, teniendo en cuenta los vastos conocimientos que manejaban los malvivientes sobre la presencia del dinero. 

Precisamente, en relación con lo afirmado en el inicio de este apartado, esa agencia había concretado recientemente un negocio, por lo que el dinero se encontraba en la vivienda, dato del que estaban al tanto los delincuentes. Pero eso no es todo, ya que se investiga si los sujetos sabían que a la casa de la avenida Alberdi arribaría el menor de los hermanos, a quien apuntaron directamente como enlace con el dinero, ya que éste se encontraba en la casa de la calle Ecuador donde reside con sus padres. 

 

LA INVESTIGACIÓN

Los investigadores creen que al menos uno de los delincuentes, o quien ofició de datero, es cercano al grupo familiar que sufrió el complejo asalto. De allí partió la investigación, teniendo en cuenta los precisos datos que los malvivientes vociferaron ante sus víctimas. 

Por otra parte, son clave las imágenes que puedan aportar al menos dos cámaras de seguridad que deberían haber captado el momento en que escapaban los delincuentes. Es el caso de un domo ubicado en Alberdi y Bolívar, que dista unos 200 metros de la propiedad donde se originó el asalto. Pero también podrían recurrir a cámaras del sector privado, por ejemplo, las instaladas en la estación de servicio Diamante, ubicada en Alberdi y Pichincha, esquina por la que habrían pasado los delincuentes, ya que la Vitara fue abandonada en la calle Pringles, a una cuadra de la estación; la camioneta fue abandonada a unos 400 metros de la avenida. 

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