El robo afectó a una vecina del barrio Ruca Che, que desconsolada reclamó la devolución de su perra Morena. "Cuánta maldad", dijo la mujer, quien al momento del ilícito se encontraba trabajando.
Morena se llama la perra, y para su propietaria era “como un hijo más”. Ayer pidió un poco de humanidad: “Por favor, que me la devuelvan”.
Mónica abrió su puerta a La Mañana de Neuquén, y parada debajo del marco no pudo contener el llanto al hablar de Morena, de quien se refirió como su “compañera”.
“Hacía nueve años que estaba conmigo… cuánta maldad llevarse a mi perra”, expresó la mujer, de más de 50 años, en diálogo con este diario.
El hecho ocurrió la tarde del martes, antes de las 20, en una casa que está en la manzana 2 del barrio Ruca Che, sobre la calle Gotlip, a la altura de Moritán.
Mónica no estaba en su casa. Durante el feriado trabajaba en otro domicilio, al cuidado de una abuela. Tampoco se encontraba su hijo, que salió a realizar compras en un mercado. Fue así que, en ausencia de sus moradores, dos sujetos entraron al inmueble.
Primero rompieron una ventana del frente de la casa, y en su interior revolvieron hasta encontrar la suma de 42 mil pesos.
Era dinero que la damnificada había recibido como herencia, de la reciente venta de la casa de su madre. Tenía el dinero con ella porque iba a construir. Empezó comprando puertas y ventanas, y ahora, sin ese dinero, no podrá seguir.
"Me partieron al medio"
“Vieron la plata, y se fueron -explicó Mónica-. Me partieron al medio”. Pidió seguridad, que la Policía pase más por el barrio.
Dijo que los delincuentes encontraron el dinero en su habitación, y la dieron vuelta. Luego, se alzaron con la perra y de la casa se retiraron a bordo de una motocicleta.
“La plata va y viene, pero que me devuelvan a Morena”, reiteró la mujer. Y añadió: “Si la sueltan, ella va a venir”.
Cuando los delincuentes huían, su hija que iba en dirección a la vivienda alcanzó a ver que se retiraban en una moto sin luces ni chapa patente, y uno de ellos cargaba a Morena. “Eran dos, y uno tenía un casco”, apuntó la víctima.
La mujer todavía no puede entender con qué finalidad se la llevaron, siendo que es una perra vieja y “marca pp”, es decir, “puro perro”, de ninguna raza específica. Similar al tipo caniche. “Es negra y gris, y tiene el pechito blanco”, detalló su dueña.
Un llamado al Comando Radioeléctrico puso en alerta a los policías. Al acudir al lugar y desplegar su trabajo, Mónica consideró que “estuvieron de diez”.
Ayer habían ido a su casa por segunda vez en busca de más datos que puedan ayudar a esclarecer el hecho. En el caso trabajan efectivos de la Comisaría 16. También colabora el departamento Delitos en base a la información aportada por la víctima.
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