ABSA permitirá el ingreso a la planta depuradora para realizar un tratamiento de los efluentes cloacales que son vertidos en la ría para que puedan ser reutilizados con fines industriales o riego.
"Se van a hacer informes periódicos y un informe final acerca del estado del agua. Todo vertido de efluente cloacal en un ambiente cerrado o semicerrado como es la ria debe ser tratado para evitar que ese curso se detriore. La idea es recuperar el agua y que el vertido no impacte al ecosistema de la ria", comentó el Ingeniero Hugo Simoni, Gerente de AIQBB.
Para financiar el proyecto, la UTN aportará los profesionales y va a haber recursos municipales, provenientes del CTE. El sector empresario va a brindar la información que se requiera con respecto a la calidad del agua que las plantas necesitan para poder operar y otorgará un instrumento que se utilizará para hacer una toma de muestra de los líquidos. Por último, ABSA permitirá el acceso a los lugares de vertido y brindará asesoramiento acerca del tema.
La Universidad Tecnológica Nacional tendrá a su cargo la coordinación en la ejecución del proyecto de caracterización del líquido cloacal, la confección de informes parciales y finales y elaboración de las conclusiones que serán entregados a todas las partes.
"Los ejecutores del proyecto estiman que necesitan tener la información de un año de datos, para poder cubrir las distintas estaciones y lograr la mayor cantidad de información para tener una base de datos importante y necesaria. Teniendo en cuenta que llevará casi un año la compra de equipamiento, se estima que para dentro de dos años se podrán tener los resultados finales", explicó Simoni.
La Municipalidad afrontará los costos totales del Proyecto de Cooperación Tecnológica, a través de recursos del CTE, con fondos provenientes de la Tasa Ambiental.
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